Paracas: un puerto divide a empresarios y ambientalistas

Paracas: un puerto divide a empresarios y ambientalistas

La modernización del Terminal Portuario General San Martín del consorcio Terminal Portuario de Paracas (TPP) está avanzada y culminará en diciembre. TPP ganó la concesión en el 2014 por 30 años para lograr convertir el puerto en un terminal multipropósito. Pero el problema no es su fin sino su ubicación, no es su razón de ser sino de estar, según muchas voces enteradas del asunto. 

El puerto de San Martín no es nuevo y los trabajos son de modernización: pretenden ampliarlo para incluir en el negocio el concentrado de minerales. Tampoco está «en medio» de la Reserva Nacional de Paracas, como un influyente comunicador afirmó en sus redes sociales, está cerca, acaso demasiado cerca. Según la versión de la empresa, lo que buscan es convertir a Ica en «una de las  regiones que más crezcan en los próximos años a través de la generación de  empleos y un fondo social que permitirá cambiar notablemente la situación de la comunidad». 

Sin embargo, lo que sí es exacto es lo que indicó el columnista Augusto Rey, en una columna de opinión en el diario Perú 21: «Esa ampliación significa que al año transiten al menos 13 mil camiones adicionales por la carretera que corta como un cuchillo la reserva». Y sabemos que los camiones vuelcan. 

El gerente de Operaciones de TPP, César Martín Rojas, en una suerte de justificación, comentó al diario El Comercio que, antes de ser concesionado, el puerto estuvo administrado por la Empresa Nacional de Puertos (Enapu) y ya se manejaba carga de mineral. «Pero lo realizaban de una forma muy rudimentaria. Era la forma como se hacía antes en el país», aseveró.

Diversos colectivos como la Asociación para la Conservación de Ambientes Marítimos y Costeros, han mostrado su rechazo afirmando que se afectará el ecosistema de la Reserva Nacional de Paracas, cercana al puerto.

Afirman, por ejemplo, que los camiones que transportarán el concentrado no son herméticos y que las instalaciones no garantizan la protección del ambiente por el polvo que se desprende de los concentrados.  Rojas, siempre según El Comercio, descartó que el sistema represente un riesgo para la reserva nacional. El Senace deberá definir en los próximos días su aprobación a la modificación del EIA.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)