Pablo de la Flor: La minería ilegal ha colocado congresistas y tiene lazos con gobiernos regionales

Pablo de la Flor: La minería ilegal ha colocado congresistas y tiene lazos con gobiernos regionales

El director de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Pablo de la Flor, en declaraciones al medio Perú 21, dejó de lado la diplomacia y dijo lo que piensa la industria formal para sus adentros. “Estamos sumamente preocupados por lo que viene sucediendo; ya es corroborable que la minería ilegal ha venido penetrando el mundo político, colocando congresistas y personas que representan sus intereses. Y no solamente se ve en el Parlamento, también por su estrecha relación con gobiernos regionales y alcaldías”, dijo el vocero del gremio minero-energético. Al menos tres postulantes, de Madre de Dios y Puno, están vinculados a esta actividad informal que depreda la Amazonía peruana. Uno de ellos es el hermano de la legisladora Yessica Apaza (UPP), quien pone más trabas a las empresas formales.

A la SNMPE le preocupa la presencia de representantes de la minería ilegal en el Congreso.

A la SNMPE le preocupa la presencia de representantes de la minería ilegal en el Congreso. “Hay ejemplos claros, como el del legislador Alexander Lozano (UPP), quien pretendió promover la minería aurífera aluvial en la Amazonía”, recordó De la Flor. “Tuvo que retirar ese proyecto nefasto que hubiera legalizado la minería aluvial, una actividad prohibida en este momento. Vemos que desde el Congreso se les da facilidades a los mineros informales para que mantengan sus ilegales trabajos a pesar de que afectan negativamente el medio ambiente. Los mineros ilegales vienen usando de manera indiscriminada el mercurio para extraer minerales”.

Reiteró que  la minería formal, a diferencia de la ilegal, es fiscalizada por diversas entidades como el OEFA y la Sunafil, debe conseguir los permisos ambientales a través del Senace y el Serfor, debe corroborar que no hay restos arqueológicos a través del Ministerio de Cultura, está obligada a pagar impuestos, regalías y canon, reparte utilidades, tiene obligaciones con sus empleados. La minería ilegal, por el contrario, no cumple con nada de esto.

La minería formal responsable, recordó, “se adhiere a los más altos estándares en materia ambiental y de seguridad. Es una minería que genera empleos y que paga impuestos. Pero hay otra minería que es informal, ilegal, que depreda, contamina, que tiene nexos con otras actividades ilícitas y no tienen ningún tipo de supervisión pública”. Hay en el Perú alrededor de 400,000 mineros informales que generan más de US$3,000 millones “pero no son supervisados”. “Es importante no perder de vista dónde debemos desarrollar los esfuerzos de cara a los desafíos que enfrentamos”, añadió De la Flor.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)