Opinión | Pensando en el Perú: propuestas para mejorar la calidad de vida de los peruanos

Opinión | Pensando en el Perú: propuestas para mejorar la calidad de vida de los peruanos

Por Guillermo Vidalón, superintendente de Relaciones Públicas en Southern Perú

Los objetivos generales de un gobierno son mejorar la calidad de vida de su población y ejecutar todo aquello que impulse el crecimiento sostenido del país. Si esos son los objetivos, entonces, la pregunta inevitable es ¿cómo podemos alcanzarlos? Generando empleo productivo para reducir la pobreza, fortaleciendo la infraestructura productiva (agropecuaria, industrial y minera, principalmente) y simplificando la administración pública para que el costo para el ciudadano sea menor (sin que ello implique implementar un programa de despidos masivos).

Para lograr lo anterior, se requiere analizar el potencial de que dispone el Perú: 0.87% del territorio del planeta, ubicación en la costa sudamericana que mira hacia el Asia Pacífico –el mayor mercado de consumidores del mundo–, el Producto Bruto Interno (PBI) representa el 0.33% del PBI mundial, los 33 millones de peruanos representamos el 0.44% de la población mundial (es decir, estamos por debajo del promedio internacional, para alcanzarlo tendríamos que multiplicar nuestra actividad productiva por 1.33, suponiendo que los países competidores se queden estancados en su posición actual (y es obvio que no nos van a esperar). Además, somos el octavo país con mayor disponibilidad de agua del mundo; y también somos considerados megadiversos por albergar a 87 de los 104 microclimas existentes en el mundo. Adicionalmente somos plurilingües y pluriculturales. En realidad, tenemos un enorme potencial, pero a lo largo de los 200 años de vida republicana hemos carecido de un liderazgo adecuado que nos integre y satisfaga en gran medida las expectativas y obligaciones del conjunto de la población. La gran pregunta es ¿qué hacer? ¿Qué país queremos y cómo construir un futuro compartido?

Un punto de consenso podría ser acabar con la extrema pobreza. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), esta alcanza al 5.1%, es decir a 1.4 millones de personas. El 68% de estos pobres viven en zonas altoandinas (0.94 millones). Recientemente el Ministerio de Vivienda y Construcción (MTC) informó que una vivienda climatizada (33 m2, dos dormitorios y un ambiente de uso múltiple) tiene un costo de S/ 28,200. Si a los 1.4 millones de pobres extremos lo dividimos entre cinco (que son los miembros estimados que integran una familia que responde a dichas características), se necesitaría edificar 280,000 viviendas que, multiplicadas por S/ 28,200 totalizan S/ 7,896 millones. El presupuesto de dos años de ocho programas sociales del MIDIS equivale a S/ 8,000 millones y si se les suma el presupuesto asignado para este tipo de viviendas por el MVC, el monto disponible sería aún mayor.

Los beneficiarios de este programa mejorarían rápidamente su calidad de vida, perderían menos kilocalorías y, por consiguiente, sus niveles de productividad se incrementarían, pasando de un nivel de subsistencia al de consumidor, impactando favorablemente en la cadena productiva.

Otro desafío es cómo ubicar e identificar a los auténticos pobres (cruzar información proveniente de los usuarios de servicios de telefonía celular/agua/luz/SIS) y establecer la banda tarifaria que paga el 5% más bajo. Y si la disponibilidad fiscal lo permite, apoyar al 30% de la población que en la actualidad vive en condiciones de pobreza monetaria. Sin embargo, el apoyo no puede ser ilimitado, tampoco indeterminado ni establecerse que será a libre disposición del beneficiario.

Identificado el segmento más pobre, el Estado debe proporcionarles DNI electrónico, que en convenio con la Asociación de Bancos podría ser empleado como tarjeta de débito solo para pagar servicios básicos como, agua, electricidad e Internet con fines educativos y de formación productiva, además de adquirir bienes de la canasta básica familiar. Además, el apoyo del Estado tiene que estar condicionado a vacunación, nutrición adecuada y matrícula escolar de los hijos menores. Asimismo, se debe establecer estímulos en función al mejor desempeño alcanzado por los hijos, que se entiende como producto del esfuerzo y colaboración de los padres o de quien haga las veces de éstos, así como la conducta ciudadana de los mismos padres y de los menores.

En el tema educativo también surgen oportunidades. En el Perú, la matrícula para los niveles de educación básica (primaria y secundaria) alcanza a aproximadamente 8.75 millones de estudiantes. Según una media internacional, 4% del total podrían ser considerados niños talentosos, de lo que se puede colegir que 315,840 niños y jóvenes cuentan con el potencial para convertirse en las locomotoras que el país necesitará en el futuro. En la actualidad, los Colegios de Alto Rendimiento (COAR), desde el inicio de sus operaciones han acogido a 10 mil estudiantes. 

¿Qué hacer para no desaprovecharlos? 1. Recoger y sistematizar las iniciativas propuestas espontáneamente por educadores durante la pandemia. 2. Evaluar el nivel de aprendizaje virtual alcanzado por los niños y jóvenes que siguen a estos profesores a través de las redes sociales. 3. Si están satisfechos con el sistema debería dejárseles que prosigan en él y reconocer sus logros educativos, así como de los profesores.

Un objetivo del Estado podría ser identificar a estos niños y jóvenes talentosos para proporcionarles las facilidades a quienes no cuenten con las mismas, como disponer de electricidad en sus viviendas e internet. De esta manera, podrán formarse empleando procesos de investigación en línea, “Descubriendo el conocimiento”, e interactuando con sus pares y recibiendo retroalimentación de un staff de pedagogos especializados. Además, estos jóvenes talentosos podrían participar del proceso educativo enseñando a dos o tres estudiantes más algunas materias que consideremos relevantes, como Comprensión Lectora y Matemáticas, en las que el país se encuentra en los últimos lugares en las pruebas PISA.

Un estudiante que enseña refuerza sus conocimientos en dicho proceso, como también, proyecta su liderazgo meritocrático hacia sus eventuales “alumnos”. Si se lograse implementar esta opción, los alumnos con un mejor nivel de conocimiento satisfactorio representarían 1.26 millones, que se sumarían a los actuales que han alcanzado niveles satisfactorios en el aprendizaje de estas dos materias. A los talentosos no hay que abandonarlos, porque brillarán en cualquiera de las opciones que decidan proseguir a lo largo de sus vidas, como técnica productiva o a través de la educación superior universitaria. Un talentoso abandonado a su suerte puede convertirse en líder de una pandilla o una organización delincuencial, perjudicando en lugar de aportar a su sociedad.

La construcción masiva de viviendas climatizadas favorecerá la generación de empleo y la capacitación de voluntarios, licenciados de las fuerzas armadas y policiales (porque no pensar en una alternativa similar al del servicio militar voluntario), graduados de las universidades también deberían cumplir un servicio al país, como lo hacen los estudiantes de medicina con el SERUMS (Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud). Desde la administración pública, se podría exonerar de presentación de Licencias de Demolición, Construcción, Conformidad de Obra por un período de tres años para las edificaciones destinadas a viviendas nuevas, centros de salud, centros comerciales, ampliaciones de actuales instalaciones en las instituciones educativas. Dichos documentos podrían ser reemplazados por una Declaración Jurada de cumplir las normas establecidas y los plazos en función a las características relevantes de lo que se va a ejecutar. Los plazos promedios de duración de la edificación los establecería previamente el Colegio de Arquitectos del Perú en función a la altura y extensión en metros cuadrados de cada proyecto.

Exoneración del Impuesto Predial para las nuevas edificaciones desde semisótano hacia abajo por un plazo de 5 años. La calidad de la obra se garantizaría mediante la adquisición de un seguro a favor de los compradores del bien a futuro, el cual sería pagado por el promotor, entidad bancaria financista e ingenieros responsables de la obra con la finalidad que el producto final sea óptimo. Los vecinos serán informados mediante Cartel Informativo. El uso de la vía pública mediante comunicación digital a la municipalidad distrital y provincial, por excepción de manera impresa. Medidas como la propuesta generarán más de medio millón de puestos de trabajo adicionales en el primer año.

Formalización del trabajador informal. La reactivación que generarían las medidas expuestas líneas arriba incrementarán el consumo, por lo que 2 puntos porcentuales de los 18 del IGV podrían destinarse a una libreta de capitalización personal por cada compra realizada empleando el DNI electrónico y solicitándose la expedición de la respectiva Boleta de Venta Electrónica. Esto hará que todos se conviertan en agentes indirectos de la SUNAT, porque el beneficio se logra solo si se demanda boleta.

Los 2 pp. se destinarán a un Fondo Individual de Pensiones que podrá ser retirado hasta el 50% como parte de pago para adquirir una vivienda por única vez o para instalar servicios (agua, luz, telefonía, internet, gas) en el lote que ocupa o piense ocupar el propietario. Por lo que resulta indispensable volver a impulsar la formalización de la propiedad.

Valor Agregado. El proceso minero encuentra el mineral en la naturaleza con una ley de 0.4%, aproximadamente, en el caso del cobre y mediante procesos metalúrgicos la eleva a 25% aproximadamente. En oro, en cambio, su presencia en estado natural se mide en gramos por tonelada. Si se pretendiese tratar la producción futura de concentrados en el país, se incrementará su valor y se recuperarán más metales, pero es indispensable construir fundiciones y refinerías.

¿Dónde deberían instalarse sin generar mayores resistencias de tipo político-social? Para la producción minera del centro, en la isla San Lorenzo. Para la del sur, en Ilo y para la del norte, en Paita. La producción actual de concentrados ya está comprometida a fundiciones existentes en el resto del mundo. Por eso, es importante emplear el mecanismo de la reinversión de utilidades para estimular las ampliaciones de operaciones mineras que decidan tratar sus concentrados en el Perú. De esta forma, se minimiza el impacto futuro de un descenso de los precios de los metales, porque dicha caída sería parcialmente compensada por el mayor volumen de producción local.

Además, el valor agregado en el sector minero tiene dos vertientes –por así decirlo , una que proviene de los proveedores mineros que soportan la producción de concentrados de la minería, quienes de ampliarse las operaciones mineras también expanden sus instalaciones, incorporan nuevos trabajadores, añaden valor e impulsan el desarrollo conjunto de la economía nacional. La otra vertiente es la que propugna la industrialización de la producción minera nacional, la cual implica tener instalaciones para la fusión y refinación proporcionales al volumen de concentrados producidos. Pretender industrializar el 100% de la producción minera nacional resulta poco razonable.

En el caso del cobre, el Perú produce casi el 10% de la producción mundial de este metal, la misma que es transformada en bienes finales por la actual industria global que atiende el consumo de su equivalente en población, 780 millones de personas son quienes representan al 10% de los habitantes del mundo. Ello implicaría suponer que 18 millones de peruanos –que se encuentran trabajando de manera efectiva– podrían atender la demanda de 780 millones, estableciéndose una relación de 43.33 personas a 1. La relación sería aún mayor si se tiene en cuenta que no toda la población peruana se dedicaría exclusivamente a la industrialización del volumen de cobre producido. Y las otras actividades económicas –como la agricultura, el comercio, la construcción, etc.–, ¿quiénes la desarrollarían? 

La isla San Lorenzo tiene 6 km de largo, 2.5 km de ancho, alcanza la altura de 250 m.s.n.m., localizada a 3.5 km de la costa. Allí nunca se producirá un tsunami ni un sismo que eventualmente destruya las instalaciones que allí se edifiquen y, además, está ubicada en el centro del país y del continente Sudamericano. Su dimensión permite convertirla en el Hub aéreo y portuaria de este lado del continente porque puede albergar: 1) Aeropuerto Internacional, que podría ser operado por quien administra nuestro actual aeropuerto. Los pasajeros serían trasladados en ferrys o teleférico. 2) Hacia el lado continental se puede construir una planta desalinizadora (existen empresas que les interesa recuperar la sal, por lo que invierten en dichas instalaciones u otorgan facilidades para su adquisición), fundición, refinería y puerto minero (existen varias empresas mineras en el centro del país que podrían conformar un consorcio), el concentrado se trasladaría por una faja transportadora encapsulada (la distancia entre San Lorenzo y La Oroya es 203.5 km), la generación eléctrica puede emplear el oleaje marino, planta procesadora de residuos sólidos y de aguas servidas. La escoria podría ser empleada para construir muelles o plataformas para ampliar instalaciones y atender la futura demanda de otros servicios. 3) Hacia el mar abierto se podría comercializar terrenos para urbanizaciones, hoteles, clínicas de cirugía plástica entre otros. 4) En la provincia del Callao se liberarían zonas urbanas donde se encuentran los actuales almacenes de concentrados, se elimina el riesgo de impacto ambiental, se disminuye la congestión vehicular por el menor tráfico de camiones. La mano de obra puede provenir de los penales para que cumplan su carcelería y aprendan un oficio que les permita una real readaptación social.

Agua limpia para Lima y energía eléctrica. En la actual Carretera Central hay cinco hidroeléctricas que toman agua limpia de las partes altas y emplean las caídas de agua para impulsar turbinas de generación eléctrica. Luego, retornan el agua al río, a la altura de Huampaní, desaprovechándose el agua limpia para diluirse con un agua que en su trayecto ha recibido diversos agentes que dificultan su potabilización. Al respecto, se puede construir un túnel de aducción de 25 km por 2 m de diámetro, la inversión estaría a cargo de privados, quienes venderían la energía. El proyecto está listo y sus aguas limpias llegarían directamente a La Atarjea. Este proyecto es una iniciativa del Ing. Raúl Delgado Sayán.

La Carretera Central Alterna. Está empleando tuneladoras de 10 m de diámetro y se utilizará aproximadamente el 50% del círculo, el resto es cubierto con material de relleno para colocar una losa por donde transitarán los vehículos. En la parte inferior se puede dejar un canal y derivar aguas del río Rímac, también de las partes altas y, además, se puede generar energía instalando turbinas que podrían ser accionadas por el paso del agua.

Salud. Las compras deben incluir el mantenimiento y operatividad por parte del fabricante, así como la construcción del ambiente climatizado que requieren dichos equipos. Si a los fabricantes se les pide que dichos equipos cuenten con lectores biométricos del paciente, éste se dirigirá a un ambiente del Centro de Salud con la orden médica respectiva que indica qué pruebas deben hacerle y, en tiempo real, el Minsa sabrá cuántos pacientes han hecho uso del servicio médico y ordena realizar el depósito respectivo al proveedor. Después, la auditoría médica indicará si el médico que ordenó tal o cual examen se justificaba o no. Con ello se garantiza la atención adecuada y oportuna del paciente, así como un uso racional de los recursos del estado. 

Administración de justicia. Bancarizar el cobro de alquileres de inmuebles, así como pensiones alimentarias. Las constancias de depósito constituirían fecha cierta de pago, reduciendo significativamente la carga procesal para que el sistema judicial sea más eficiente y responda mejor a las expectativas de la sociedad. 

Seguridad Ciudadana. Emplear la inteligencia artificial para anticiparse a las conductas delictivas. 

Ciertamente, hay mucho que hacer en el Perú del Bicentenario. Ojalá las próximas autoridades gubernamentales estén a la altura de la demanda ciudadana, la Patria necesita reencontrarse con su pasado y proyectarse al futuro.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)