Opinión | ¿Desaprovechar la oportunidad?

Opinión | ¿Desaprovechar la oportunidad?

Cinco verdades comprobadas para alcanzar el desarrollo

Escribe Guillermo Vidalón, comunicador social

Cuando nos referimos a “aprovechar la oportunidad” de los precios altos de los metales es para desarrollar el Perú. ¿Y qué entendemos por desarrollo del Perú? La generación de bienestar para nuestra población: que cuente con una alimentación adecuada, con una salud y educación adecuada, con empleo digno para que no subsista más el subempleo. Pero, estos anhelos tienen que tener un correlato productivo que permita generar excedentes económicos para cerrar lo que se denomina las “brechas sociales”. 

En el Perú, hemos tenido muchas oportunidades a lo largo de nuestra historia, algunas desaprovechadas por falta de un liderazgo claro, honesto, transparente que oriente los esfuerzos nacionales hacia el desarrollo, por eso es conveniente dar una mirada rápida hacia el pasado y veremos qué errores hemos cometido y cuáles no debemos volver a cometer; y para ello, también debemos analizar las características permanentes con que cuenta el Perú respecto de otros países, las mismas que se constituyen en fortalezas.

Como ustedes saben, el Perú está bañado por la corriente de Humboldt que nos otorga mares de aguas frías, pero con una inmensa riqueza pesquera, cuenta con 87 de los 104 microclimas del mundo en sus doce pisos ecológicos, es el país que ocupa la octava posición con mayor disponibilidad de agua del mundo, aunque ciertamente la distribución de la misma no es naturalmente equitativa en todo el territorio. 

En 1960, el Producto Bruto Interno del Perú era superior al de Corea del Sur, ellos dieron la bienvenida al capital nacional y extranjero, mantuvieron sus reglas de juego a lo largo del tiempo.

Sin embargo, en esta geografía emergieron culturas originarias tan antiguas e importantes como Egipto, Mesopotamia, China, Mesoamérica y el Perú. Acá, por necesidades propias de la expansión de la población surgieron las culturas pre-incas e Inca, cuyo legado admiramos hasta nuestros días. Europa llega a América en busca de una nueva ruta de la seda. Primera hipótesis comprobada, ningún país está aislado del mundo. No podemos plantearnos el desarrollo desde una perspectiva autárquica.

El Virreinato nos vinculó al denominado mundo occidental y estableció el centro de su poder en Lima y el Callao, ambas fueron la ciudad y el puerto más importante de Sudamérica. El oro y la plata del imperio llegan a España y la península ibérica vive los Siglos de Oro Español del Renacimiento de los siglos XVI y XVII. 

Mientras tanto, la monarquía británica tuvo que aceptar un sistema de gobierno en el que conviven la monarquía y el parlamento. Conquistan territorios en Norteamérica y establecen lo que en economía se denomina el mercantilismo, buscaban maximizar exportaciones y restringir importaciones. Objetivo, consolidar su incipiente proceso de industrialización que se expande a lo largo del siglo XVIII, principalmente con la máquina de vapor que fue empleada también en la minería.

En el siglo XVIII la Corona Española decide establecer el Virreinato de la Plata en la actual Argentina y Bolivia en 1776, la plata de la mina Potosí en Bolivia cambia de ruta y ya no sería exportada desde el Perú. El curaca José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru, fue uno de los afectados por esta decisión, lo que incentivó el proceso de rebelión, el más importante llevado a cabo en América hasta entonces, Túpac Amaru plantea la separación de España, pero fracasó en 1780 y fue ajusticiado en 1781. 

En el siglo XIX, consolidado el proceso de industrialización del Imperio Británico, se presentaron nuevos problemas sociales, gran parte de la población campesina había migrado a las ciudades y quienes quedaron resultaron insuficientes para trabajar los campos, en tanto que las ciudades demandaban más alimentos. Por eso es que el guano de las islas logra gran relevancia. Segunda hipótesis comprobada, debemos aprovechar nuestras potencialidades para transformarlas en riqueza económica que permita financiar el desarrollo. Perdimos ese tren de la historia, pero esa es una enseñanza para no volverla a repetir. 

Después llegó la época del salitre y no es gratuito que José Pardo proponga la Educación Primaria Universal. Tercera hipótesis comprobada, sin generación de riqueza económica no es posible generar Bienestar Social ni otorgar perspectiva de futuro al país. Se requiere liderazgo proactivo que defina hacia dónde queremos llegar y cómo lo vamos a lograr. Posteriormente, surgió el Caucho como un recurso importante y la Selva resultó relevante para el Perú de inicios del siglo XX, coincidiendo con la invención del automóvil.

Ahora, el mundo ofrece una nueva oportunidad al Perú, en los próximos años, la demanda del metal cobre mantendrá sus precios altos de manera sostenida y creciente.

El Oncenio de Leguía logró estabilidad y crecimiento económico, pero no institucionalización, por eso cae con la crisis económica global de 1929. Pero en su período se definieron las fronteras con varios de los países vecinos y se recuperó Tacna. También, se construyó el complejo metalúrgico de La Oroya, el mayor de América del Sur y se produjo la primera expansión del puerto del Callao. Cuarta hipótesis, el desarrollo económico y social requiere también de infraestructura productiva y vías de transporte para expandir los beneficios del desarrollo a la sociedad, en ese caso principalmente limeña. La minería es la que recupera la economía nacional tras la Guerra del Pacífico, el tren central sirvió de vehículo para transportar el incremento de la producción minera y el Callao la puerta al mundo. Tacna retorna a la patria porque el Perú empieza a crecer y fortalecerse. La Primera Guerra Mundial también favoreció las exportaciones de algodón, así como también durante la Segunda.

Recordemos que en 1941 se produjo el conflicto con el Ecuador por las provincias de Tumbes, Jaén y Maynas. Cerrada la primera parte de este capítulo, culmina la Segunda Guerra Mundial y Europa debe reconstruirse y los Estados Unidos deciden continuar con su proceso de electrificación de sus ciudades. En el Perú se promulga el Código de Minería y se logra atraer las inversiones que permitieron el desarrollo de los yacimientos de Toquepala y la construcción de la fundición de Ilo, luego el desarrollo de Cuajone, ambas minas producen hasta nuestros días de manera rentable, aportando y reinvirtiendo sus utilidades en más de 50% en el Perú. Quinta hipótesis, si nos convertimos en un país confiable y estable, que brinda seguridad jurídica y seguridad ciudadana las inversiones llegan, se genera empleo y la pobreza disminuye. 

En 1960, el Producto Bruto Interno del Perú era superior al de Corea del Sur, ellos dieron la bienvenida al capital nacional y extranjero, mantuvieron sus reglas de juego a lo largo del tiempo, el capital confió y empezó su proceso de industrialización, generando empleo cada vez de mayor calidad y, por consiguiente, mejor remunerados. En cambio, en el Perú, llevamos cabo la Reforma Agraria, importante en términos sociales porque generó miles de nuevos propietarios, pero quienes la implementaron no previeron que el campo se iba a subdividir al extremo que no es rentable en la actualidad, no es gratuito que quienes recibieron los campos antes productivos hoy están, en gran medida, sumidos en la pobreza. Además de nacionalizaciones de empresas extranjeras y de seguir los lineamientos de aquello que se denominó sustitución de importaciones promovido por el economista uruguayo Raúl Prebisch. 

Es relevante que un país ponga en valor sus ventajas comparativas.

Lo cierto es que el proceso de industrialización dirigido por el Estado generó una gran crisis económica y el incremento significativo de la deuda externa. La Constitución del 79 sirvió para consolidar las reformas del gobierno militar en sus dos fases, las mismas que anclaron al Perú en el pasado. A eso se debió su corta vigencia, representó una camisa de fuerza cuando el mundo se abría al libre mercado, a la libre creatividad y a la libre competencia.

En los años ochenta y hasta principios de los noventa del siglo pasado irrumpieron los movimientos subversivos, millones de dólares en pérdidas por la infraestructura destruida y, lo más importante, 70,000 peruanos asesinados por la escalada de violencia. 

Llegamos tarde a la apertura al comercio internacional y ahuyentamos las iniciativas para industrializar el país. El mundo desarrollado ya había logrado especializarse y posicionar sus productos. En la nueva división del trabajo internacional se empieza a privilegiar las ventajas comparativas y el desarrollo de la informática demostró que se puede socializar la generación de conocimientos; así como poner en valor intangibles que lograron, inclusive, una mayor retribución económica. Bill Gates se convierte en uno de los hombres más ricos del mundo en virtud de su inteligencia y su capacidad organizativa de una corporación que llamó Microsoft, sus activos físicos no fueron lo más relevante. 

Por eso, es relevante que un país ponga en valor sus ventajas comparativas, pero, en simultáneo establecer la institucionalidad requerida para que se cierren las siguientes brechas sociales: a) Nutrición, b) Disponibilidad del servicio de agua y saneamiento al interior de las viviendas, c) Potenciar la calidad de la educación, sin ella no hay investigación de calidad ni generación de nuevos conocimientos para transformarlos en tecnología aplicada que pueda ser comercializada y que lleva en sí misma aquello que se denomina valor agregado, d) Servicio de salud adecuado, etc. Todo aquello que contribuya al logro de estos objetivos debe llevarse a cabo. 

Ahora, el mundo ofrece una nueva oportunidad al Perú, en los próximos años, la demanda del metal cobre mantendrá sus precios altos de manera sostenida y creciente. El intercambio comercial será favorable, impulsado por la nueva electrificación de las ciudades para dar paso a los autos eléctricos. 

Si decidimos poner en valor los yacimientos ya descubiertos por la minería, generaremos 2.5 millones de nuevos empleos directos e indirectos, además de inversiones por US$ 58,000 millones, podremos cerrar las brechas de infraestructura que contribuyen al cierre de las sociales. No obstante, es necesario que el país vaya por la senda correcta, que las autoridades del gobierno generen confianza, que entiendan que ya no están en campaña, que el ofrecimiento de una nueva constitución sumirá al país en un escenario de mayor miseria, delincuencia política e inseguridad ciudadana. Enmendar para implementar lo conveniente a la ciudadanía será reconocido por ella. La oportunidad está presente, desaprovecharla será responsabilidad de la actual administración gubernamental. Que el dogmatismo no obnubile sus mentes.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)