Onaping Depth, la apuesta subterránea totalmente eléctrica de la minera Glencore

La suiza Glencore apuesta por los electrones. La empresa ha decidido operar un yacimiento subterráneo y todos los equipos serán a baterías, eléctricos. El proyecto se llama Onaping Depth Project, está en Ontario, Canadá, y en manos de Sudbury Integrated Nickel Operations (INO), subsidiaria de Glencore. La construcción de la mina está en marcha y desde la gigante de las materias primas anuncian que estará lista entre el 2023 y 2024.

Glencore es un productor de commodities, y por tanto, para llevar la nave a buen puerto, colabora en el desarrollo de Onaping Depth con fabricantes de baterías y equipos mineros eléctricos. Uno de ellos es Caterpillar.

La mina está en operación desde 1928 produciendo níquel y cobre y su vida se hubiese acabado en 2023, pero desde Glencore decidieron hacer la apuesta, que no solo es tecnológica. También inyectarán alrededor de US$1,000 millones solo para incrementar las reservas de minerales, además de hacerla más profunda.

El desarrollo Onaping Depth fue aprobado por Glencore en 2018 con un presupuesto de US$700 millones. No es la primera de su tipo; ya Goldcorp con Borden Lake le ha sacado ventaja; no es la primera pero sí acaso la más ambiciosa en ambas en términos de inversión.

A 2,600 metros bajo la superficie extraerán el metal una vez estén listos e integrados los equipos, los sistemas de gestión y la mina. La profundidad de la mina es otro de los motivos por los que Glencore se convenció de utilizar vehículos eléctricos, que no necesitan oxígeno para la combustión. Ahora bien, muchos de estos equipos serán eléctricos y autónomos en simultáneo.

Caterpillar ha estado probando un equipo conceptual en las galerías de la mina. Se trata del piloto R1300. La información recopilada por este ayudó a la compañía ha dar con una evolución del cargador eléctrico y fabricar el R1700 XE, su primer cargador comercial para minería subterránea a batería.

¿Por qué una mina totalmente eléctrica? Glencore ha hecho los cálculos y ha concluido que al optar por equipos a baterías, en lugar de los diésel, ahorrará un 44% de los costos en sistemas de ventilación y un 30% de los gastos en refrigeración. A todos estos beneficios operacionales, también suman la mitigación de su huella de carbono. Los vehículos eléctricos no emiten gases nocivos y tampoco generan ruido.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)