¿Minero informal es igual a minero ilegal? No, pero no todos lo tienen claro

¿Minero informal es igual a minero ilegal? No, pero no todos lo tienen claro

Por Miguel Arias, especialista en Derecho Minero

La sugestiva interrogante con la que se abre este artículo se motiva por una reciente experiencia acontecida en una importante empresa de comercialización de concentrados de minerales del Perú que al presentar información a los bancos con los que trabaja respecto a uno de sus proveedores, esta fue observada por una de dichas entidades financieras, por cierto, una de las principales del sistema, lo que impactaría en sus líneas de crédito. La razón de esta observación fue literalmente la siguiente: «su proveedor se encuentra inscrito en el Reinfo (Registro Integral de Formalización Minera), lo que quiere decir que no tiene autorización de la autoridad competente par realizar actividades mineras, el permiso que han solicitado se encuentra en trámite de formalización y que su proveedor se encuentra como minero informal».

Como se comprenderá la empresa comercializadora transmitió inmediatamente esta observación a su proveedor inquiriendo si era cierta esta observación del banco en cuestión, solicitando las explicaciones del caso. El proveedor contestó que, en efecto, figuraba inscrito en el Reinfo respecto de una concesión minera propia pero cuyas labores había dejado hace mucho tiempo y que había omitido dar de baja dicha inscripción, asegurando que los concentrados que le vendía provenían de otra de sus unidades mineras con todos los permisos para operar. problema resuelto.

No obstante haberse solucionado para el proveedor esta incómoda situación, lo que deja esta experiencia es un sinsabor y decepción acerca del conocimiento por parte de este banco, de los alcances de las normas que rigen el «proceso de formalización minera integral de la pequeña minería y minería artesanal», dado que de la observación de la entidad financiera podría haber ocasionado que la empresa comercializadora prescinda automáticamente de este proveedor por el solo hecho de estar inscrito este último en el Reinfo. Los perjuicios para el proveedor pudieron haber sido cuantiosos en términos económicos, así como en su imagen y prestigio ganado a través de muchos años de intenso trabajo, lo que podría venir sucediendo con otros proveedores, dado que al parecer el banco confunde los términos de minero informal con el de minero ilegal y los pone en una sola bolsa, de allí que resulte válido preguntarse si esta política del banco se ajusta a ley.

Siendo ello así, es necesario remontarse a los inicios del proceso de formalización de la pequeña minería y minería artesanal dispuesto por el gobierno del entonces presidente Ollanta Humala mediante el Decreto Legislativo 1105, publicado el 19 de abril del 2012, que dictó disposiciones para implementar la formalización de la actividad minera informal de la pequeña minería y minería artesanal. En el referido decreto se efectúa la distinción entre minería ilegal y minería informal.

Según el literal a) del Art. 2 (definiciones) del Decreto Legislativo 1105, la minería ilegal es aquella que comprende actividades mineras que se realizan usando equipo y maquinaria que no corresponde a las características de la actividad minera que desarrolla un pequeño productor minero o productor minero artesanal, o sin cumplir con las exigencias de las normas de carácter administrativo, técnico, social y medioambiental que rigen dichas actividades, o que se realiza en zonas en las que esté prohibido su ejercicio, las que son llevadas a cabo por personas naturales o jurídicas o grupo de personas organizadas para tal fin.

Asimismo, de acuerdo al literal b) del Art. 2 (definiciones) del Decreto Legislativo 1105, la minería informal es aquella actividad minera que teniendo características de minería ilegal se realiza en zonas no prohibidas para la actividad minera y quienes la realizan han iniciado un proceso de formalización, en los plazos y modalidades establecidas en las normas sobre la materia.

A su vez, la minería informal también ha sido definida en el numeral 2.2 del Art. 2 (definiciones) del Decreto Legislativo 1336, publicado el 6 de enero del 2017, durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. Según el citado numeral 2.2., la minería informal es la «actividad realizada en zonas no prohibidas por aquella persona, natural o jurídica, que se encuentra inscrita en el Registro Integral de Formalización Minera cumpliendo con las normas de carácter administrativo y además, con las condiciones previstas en el art. 91 del Texto Unico Ordenado de la Ley General de Minería, aprobado por el Decreto Supremo N° 014-92-EM».

De lo detallado, la diferencia entre ambos tipos de minería se da entonces por la zona en la que se practica, la minería ilegal en zonas prohibidas y la minería informal en zonas no prohibidas, siendo que adicionalmente el informal ha iniciado un proceso para su formalización y se encuentra inscrito en el Reinfo, lo que se mantiene vigente hasta la fecha. De igual forma, no se debe olvidar que el proceso de formalización fue concebido para formalizar a los mineros con actividades mineras en curso, de allí que el minero informal en proceso de formalización pueda seguir operando y vendiendo su producción a terceros, en tanto cumpla con los plazos y los pasos de este proceso, manteniendo así vigente su inscripción en el Reinfo, siendo que para esto último el minero informal deberá cumplir con lo dispuesto en la Ley 31007 (ley que reestructura inscripciones en el Reinfo), y correspondiente decreto supremo reglamentario N° 001-2020-EM, expedidos durante el gobierno de Martín Vizcarra.

Quizás para el minero informal el solo hecho de constar inscrito en el Reinfo sea lo que venga generando confusiones a distintos actores del sector minero así como al sistema bancario, dado que estas instituciones equipararían a un minero inscrito en el Reinfo con un minero ilegal, lo que evidentemente es del todo incorrecto. En efecto, conforme a la normativa vigente, un minero informal se encuentra autorizado a realizar actividad minera y vender su producción a terceros por el solo hecho de mantener vigente su inscripción en el Reinfo y simultáneamente continuar su proceso de formalización; esa es una de las principales características del anotado proceso. Si no se entiende de esta forma, se estaría produciendo una estigmatización y verificando un acto discriminatorio en contra del minero informal inscrito en el Reinfo, dado que en los hechos se le estaría identificando como un minero ilegal, cuando es todo lo contrario, lo que podría generar daños y perjuicios significativos en su contra.

Por otro lado, la estigmatización del minero informal y su equiparación a la de un minero ilegal pueda deberse a que muchos inescrupulosos, por decir lo menos, se han inscrito fraudulentamente en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), sin cumplir con los requisitos necesarios, entre ellos el de realizar actividad minera y cumplir los pasos del proceso de formalización, aprovechándose de las facilidades y simplificación administrativa del mismo, con la finalidad de justificar el origen ilegal del mineral que comercializan. No olvidemos que la inscripción en el Reinfo se efectuaba llenando un sencillo formulario en la página web de la Sunat, lo que tenía valor de una declaración jurada, siendo que el control de su veracidad lo efectúa la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas en forma posterior (ex – post).

Así, para evitar abusos del Reinfo como el descrito en el Decreto Supremo 001-2020-EM, se ha incluido en su Art. 5°, la facultad de la Dirección General de Formalización Minera del Ministerio de Energía y Minas para revocar de oficio las inscripciones en el Reinfo, así como la facultad de las direcciones regionales de energía y minas de los gobiernos regionales, para excluir del mismo Reinfo a quienes no cumplan con las condiciones para mantenerse en dicho registro, tarea que por la falta de presupuesto, recursos humanos y su propia burocracia, les está quedando muy grande a estas entidades gubernamentales.

Para evitar confusiones y actos discriminatorios como el descrito, es conveniente rediseñar el reporte Reinfo que aparece en la página web del Ministerio de Energía y Minas cada vez que se efectúa una consulta, para conocer si un minero se encuentra o no inscrito en este registro. El rediseño propuesto consiste en cambiar el término de minero informal por el de minero en proceso de formalización, agregando una leyenda al pie de página que señale que se encuentra autorizado a realizar actividad minera en el derecho minero o área que se describe en el mismo reporte. Solo así podría haberse evitado que el banco que aludimos al comienzo de este artículo efectúe una observación a su cliente, en razón a que el proveedor de este último se encontraba inscrito en el Reinfo. De la misma forma, el banco también sortearía reclamaciones extrajudiciales y acciones judiciales en su contra por eventuales daños y perjuicios, provenientes tanto de su propio cliente como del minero en proceso de formalización.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)