«Minería y equilibrio económico»: Claudia Cooper presenta 50 razones para defender la minería en el Perú

«Minería y equilibrio económico»: Claudia Cooper presenta 50 razones para defender la minería en el Perú

«Yo estudié Economía y me formé como macroeconomista. Fue entonces cuando entré en contacto con el sector minero dado que, en realidad, este es el sector que define la macroeconomía del Perú». Esta es una de las reflexiones que Claudia Cooper, presidenta de PERUMIN 35 Convención Minera, escribe en su nuevo libro Minería y equilibrio económico. «Es innegable que el Perú gira, de manera preponderante, en torno al crecimiento y estabilidad de este sector. Nuestro éxito en términos de crecimiento económico en los últimos 30 años se debió al cambio introducido por la Constitución del 93, que permitió tres cosas importantísimas: la primera, igualdad de trato entre inversionista extranjero e inversionista local; la segunda, absoluta libre movilidad de capitales; y la tercera, estabilidad fiscal y monetaria, todo lo cual hizo factible el cambio».

Este material, presentado como parte de actividades Rumbo a PERUMIN, recopila diversas ponencias realizadas por la también presidenta de la Bolsa de Valores de Lima. El libro resalta la necesidad de establecer un acuerdo nacional que establezca las bases del desarrollo sostenible e incorpora un minucioso análisis sobre el impacto que ha tenido la minería en el crecimiento económico en las últimas décadas, acompañada de reformas que promovieron su desarrollo y competitividad. A ello se suman 50 razones que expone la destacada economista para defender la minería en el Perú.  

Como macroeconomista, prevalece en Cooper Fort la mirada del bosque antes que del árbol y explica en su libro que «cuando se evalúa a un país, lo primero que se ve es la capacidad financiera. Y en términos de salud financiera, el Perú no muestra ningún tipo de sobresaltos cambiarios porque tenemos una balanza de pagos absolutamente sana, producto de una cuenta financiera donde entran capitales de manera sustancial, la mayoría provenientes del sector minero». Y añade: «Es más, como los dólares no entran porque estamos pidiendo deuda, esos capitales permiten una estabilidad cambiaria que ha sido muy importante. Basta ver cualquier gráfico sobre Perú para notar que el tipo de cambio peruano prácticamente no se mueve, cosa que sí pasa con Brasil, con México y con Colombia. Incluso Chile tiene una volatilidad mayor que la nuestra».

El libro Minería y equilibrio económico forma parte del fondo editorial del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) y se puede acceder a su versión digital a través de su portal web. La presentación, a cargo de Claudia Cooper, se realizó durante el evento Jueves Minero, organizado por el IIMP. Para reafirmar sus convicciones en la solidez macroeconómica del país, afirma Cooper que no cree «que haya un país emergente que pueda endeudarse a 30 años en su moneda local nominal, como sí ocurre en Perú».

«Así pues, esas tasas de interés bajas, producto de una situación fiscal holgada y de un tipo de cambio estable, nos han permitido crecer por encima de América Latina. Pero ya hace buena cantidad de tiempo que la inestabilidad política nos está complicando el poder crecer a tasas asiáticas», explica la también presidenta de la Bolsa de Valores de Lima en su libro. Ahora bien, subraya Cooper que los beneficios económicos de la minería son nacionales: «Cuando uno va a hablar del sector minero en las regiones lo primero que preguntan es cuánto es lo que la minería le aportará o le ha aportado a la región; pero lo que uno ve es que todo el Perú se ha beneficiado de la minería, no solamente las regiones mineras. Allí es donde se entra al tema micro».

Ha habido un incremento innegable en el estándar de vida de los peruanos, y eso se tiene que complementar creando desarrollo, asevera la autora y exministra de Economía y Finanzas. «En el Perú se ha buscado —esto ocurrió básicamente con el inicio del boom minero en el año 2003, sobre todo en el gobierno de Alan García— asociar esta prosperidad con la creación de infraestructura en las regiones mineras; pero la verdad es que ese modelo ha funcionado solo muy parcialmente, debido a que el sistema terminó siendo demasiado fiscalista, esto es, del tipo “Yo te paso dinero a través del canon, en el momento en que llegue el dinero”; y entonces se dio paso a una corrupción muy fuerte».

Cooper Fort considera importante generar una prosperidad que ofrezca mejores servicios en salud, educación, energía y carreteras —la misma que ha sido posible muchas veces gracias a que el sector minero ha invertido directamente—, pero ahora ha empezado a aparecer el concepto de desarrollo territorial, basado en lograr el desarrollo productivo de la zona. «Lo que quiero destacar con todo esto es que el modo cómo interactúa la mina con su entorno cercano es un proceso en evolución. Creo que el tema relativo a la infraestructura —sobre todo la infraestructura que tiene que ver con obra pública o con asociaciones público-privadas o inclusive con obras por impuestos, además del problema sistémico que se generó con el Club de la Construcción— debe ahora ser complementado con el desarrollo de cadenas productivas», afirmó.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)