Miguel Incháustegui: «Si un proyecto minero avanza, y su entorno no, habrá conflicto»

Miguel Incháustegui: «Si un proyecto minero avanza, y su entorno no, habrá conflicto»

Miguel Incháustegui, ex viceministro de Minas, está convencido de que un conflicto se genera por la desigualdad, y mientras más amplia sea la brecha, más profundo será el desacuerdo. Y esto se cumple también en el ámbito minero, que conoce a profundidad. En una frase, resume la tragedia de los proyectos mineros en el país: «Si un proyecto minero se desarrolla y su entorno no avanza con este, se generarán siempre conflictos».

Durante su participación en una conferencia virtual organizada por el Observatorio de Conflictos Mineros y el medio Wayka, refirió que el gran desafío de la minería es realmente fomentar el desarrollo en su entorno: lo hace pero no lo suficiente. El dilema de esta actividad, o acaso una oportunidad, es que se desarrolla en lugares en donde hay «necesidades grandes por resolver» y para Incháustegui, la desconfianza se ha instaurado como el motor que más conflictos y desacuerdos genera, junto con la ausencia del Estado. 

Según el exfuncionario, las autoridades locales ven en las empresas mineras a ese añorado y alejado Estado que podría resolver sus problemas. Por otro lado, una cantidad importante de las mineras intenta explicar que no son el Estado y que su razón de ser es otra. «Esto no puede continuar así», dijo.

Citando un informe de la Defensoría del Pueblo y basado además en su propia experiencia, el ex viceministro ha llegado a la conclusión de que no existe un verdadero interés por encontrar puntos en común, por concertar. «De cada tres conflictos, dos inician el diálogo en la etapa final», resaltó. Para Incháustegui, la única forma de sacar los proyectos mineros adelante y generar desarrollo al mismo tiempo es  «concertando» y respaldándose en el concepto del valor compartido,  «que es un ganar-ganar», destacó. 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)