Marco Sipán: «No soy antiminero; creo también que el gas, el cobre o el petróleo deben estar al servicio de la patria»

Marco Sipán: «No soy antiminero; creo también que el gas, el cobre o el petróleo deben estar al servicio de la patria»

Hace dos días, por la tarde, publicamos que Marco Sipán Torres, uno de los aliados electorales del actual presidente Pedro Castillo, fue nombrado jefe de la oficina de Gestión Social del Ministerio de Energía y Minas (Minem). La oficialización se dio mediante la resolución Nº 398-2021-Minem. Este es un cargo de confianza, y la mismo tiempo un puesto de suma importancia. Sipán Torres ha hecho este tipo de comentarios: “La percepción de la mayoría del pueblo peruano que respalda al profesor Castillo es que las transnacionales están saqueando los recursos naturales, sin medidas de control, con el beneplácito de las autoridades del Estado”. Pero quizá no hemos sido del todo justos con él. Para que nos explique su punto de vista, hemos contactado con Marco Sipán, quien ha tenido la amabilidad de responder preguntas por el correo electrónico.

A setiembre hay 198 conflictos sociales en todo el país, según el reporte del Ministerio de la Defensoría del Pueblo. ¿Cuál será su enfoque con respecto a estos asuntos? Los pasos usuales de todos los gobiernos son estos: estalla el conflicto, acuden, sellan un acuerdo, y pasado un tiempo, sucede lo mismo. ¿Qué espera que cambie en cuanto a la gestión social con usted en el cargo? ¿Qué hará de diferente?

Primero debemos estar de acuerdos todos que debemos solucionar y los conflictos sociales porque el país necesita inversiones. Ahora bien, el momento actual del país nos obliga a pensar en una agenda inmediata desde mi oficina, no estamos para grandes ideas sino para ir cerrando los conflictos de manera concreta y audaz. Con respecto a lo que haremos de diferente, puedo asegurarte que tenemos la experiencia de trabajo con las comunidades tanto nativas y campesinas, que nos da la autoridad para desarrollar un trabajo horizontal con las empresas extractivas. Vamos por resultados concretos.    

Usted también sabrá que el proceso de consulta previa es responsabilidad del Minem. Muchas empresas deben esperar hasta un año o más para obtener el permiso cuando en otros países el proceso es mucho más rápido. ¿Agilizar los procesos de consulta previa y acaso otros está entre sus planes?

Hasta donde yo tengo entendido la consulta previa es un derecho, no un mero trámite. Mire, lo que debemos es asegurar el derecho a la consulta previa de los pueblos originarios pero asimismo revisar el tiempos de ejecución o la metodología de este derecho. No vamos a instrumentalizar un derecho. Le pido al empresariado sumemos esfuerzos para garantizar el derecho y asimismo acelerar los procesos.   

¿Qué enfoque, qué estrategia adoptará el Minem con respecto a los conflictos sociales? Hemos escuchado al ministro, en un “diálogo”, culpar a Las Bambas de las deficiencias de servicios básicos en Apurímac. ¿Acaso usted también cree que la culpa de que no haya escuelas, carreteras, agua potable, internet y demás servicios vitales es culpa de las mineras? Si es así, ¿me podría explicar por qué?

Reconocemos el impacto de las inversiones mineras en Apurímac y el corredor vial del sur. Sin embargo, vale indicar que si existen conflictos no solo es por la responsabilidad del Estado o del Gobierno sino además por la actitud de algunas empresas mineras con las comunidades. Nosotros garantizamos la horizontalidad de las relaciones entre minería, comunidad y Estado para cerrar las brechas estructurales. Creemos en esta relación para avanzar.

«Veo que usted solo hace la pregunta por un lado. En el 2015 yo escribí que la minería debe unificar y no dividir. La minería moderna debe ser parte del gran proyecto nacional. Y eso lo sigo y seguiré pensando», responde el jefe de la oficina de Gestión Social del Ministerio de Energía y Minas.

¿Conoce usted el sector minero formal? Por sus declaraciones y sus usuales comentarios, diría que no. Usted afirma que “saquean” los recursos naturales cuando pagan incluso más que en países como Canadá o Australia, entre impuesto a la renta, regalías, canon y más con el impuesto especial a la minería. Sus declaraciones me recuerdan a las del ministro Pedro Francke, quien cuando no era ministro dijo muchas cosas sobre la minería formal, y ahora que lo es ya no se le escucha decir lo mismo. Imagino que ahora que tiene acceso a los números, se habrá dado cuenta del tamaño de sus inexactitudes. ¿Y usted sigue pensando que “saquean”?

Veo que usted solo hace la pregunta por un lado. En el 2015 yo escribí que la minería debe unificar y no dividir. La minería moderna debe ser parte del gran proyecto nacional. Y eso lo sigo y seguiré pensando. También he dicho que impulsar el modelo boliviano con respecto al sector extractivo a nuestro proceso social es difícil, complicado. Por tanto, la discusión de la minería en el Perú no es solo económica, sino social, académica, cultural ni tampoco le compete solo a la Sociedad Nacional de Minería, sino a todos los peruanos. No debe usted omitir eso.

Usted ha hablado de la informalidad. En efecto, muchos economistas sostienen que ese es el problema más urgente. ¿Qué piensa usted al respecto de aumentar los impuestos a los formales y no atender el problema de la informalidad?

Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Que el gobierno del pueblo esté pensando en aumentar los impuestos a la minería formal, básicamente por el contexto de un nuevo súper ciclo del cobre, no tiene que ver nada con formalizar y legalizar la otra minería. Por lo menos discutamos si se puede o no aumentar los impuestos a la gran minería. No alejamos la discusión. Escuchemos a los que saben, veamos números.

Y con respecto a la minería informal, ¿cuál es la estrategia en el Minem? Todas las estrategias que han probado, hasta el momento, no han funcionado. Madre de Dios sigue siendo contaminada; no cumplen con políticas medioambientales y etc.

En los próximos días estaremos presentando una estrategia para acelerar la formalización de la minería informal que es básicamente capitalismo popular, de los pequeños y medianos empresarios, quienes deben tener la oportunidad de progreso, respetando estrictamente los estándares sociales y ambientales.

¿Es usted antiminero? ¿Es usted antiempresas? Si es así, ¿por qué? Si no lo es, ¿por qué?

No soy antiminero, yo creo en el desarrollo de las fuerzas productivas y creo también que el gas, el cobre o el petróleo deben estar al servicio de la patria. Siempre lo he dicho y siempre lo diré. Tampoco soy antiempresa, cómo voy a ser antiempresa cuando creo en el empresariado nacional y popular. Lo que pasa es que sí vamos a cambiar algo, hemos venido para eso. Pero ese cambio no es estatizar. No hemos venido a eso. Somos un gobierno que representa a las comunidades y queremos que el estado cumpla su promesa por años, igual las empresas mineras y que se acaben los conflictos sociales para que la gente viva y trabaje en paz. Todos queremos un Perú próspero. La campaña electoral debe dejarnos lecciones. Hay que dejar de lado los maximalismos de izquierda o derecha, para construir un pueblo unido, digno y soberano, y la minería debe jugar su rol en este proyecto.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)