Lo que buscan las empresas: eficiencia energética, reducción de costos y mitigación de emisiones

Lo que buscan las empresas: eficiencia energética, reducción de costos y mitigación de emisiones

En el Perú, Siemens Energy, a pesar de las consecuencias globales y económicas de la pandemia, ha podido cumplir con sus objetivos. Este artículo aparece en la edición 83 de la revista Energiminas.

La demanda de energía está asociada al crecimiento económico de un país y en un pasaje del año, aquella descendió hasta niveles que generaron preocupación e incertidumbre. Tras la aparición de la pandemia en el Perú y las medidas gubernamentales para mitigar los contagios, el consumo de energía en el país, según información del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES), se contrajo en 30%. Los niveles de consumo de energía son ahora casi los mismos que antes de la irrupción de la covid-19, y desde Siemens Energy han podido constatar que las necesidades y demandas de las industrias se podrían resumir en tres, y cada cual más importante dependiendo de las prioridades de la compañía: eficiencia energética, reducción de costos y mitigación de emisiones de gases nocivos para la atmósfera. “Mucha gente está preocupada por la eficiencia energética y reducir sus costos y emisiones”, refiere Santiago Bautista, gerente de Generación de Energía de Siemens Energy Perú. En una empresa de gran minería, alrededor del 30% de los costos de producción están relacionados con la energía. “Y es más, en el sector minero hay empresas que ya hablan de minería verde, hay preguntas sobre el uso de hidrógeno”. El interés por las mejoras en los procesos industriales siempre ha estado presente, pero la pandemia y sus consecuencias han gatillado la adopción de nuevas y mejores tecnologías. “Nos adaptamos a la nueva realidad de trabajo con nuestro clientes, nos adaptamos y aprendimos”.

Siemens tiene casi 159 años de existencia y Siemens Energy está convencida de que la transición a la eficiencia energética, la digitalización y las fuentes renovables son inevitables.

Recientemente Siemens Energy ha decidido alejarse de todos los proyectos relacionados con el carbón en el mundo, y seguir una línea de coherencia empresarial dirigida hacia las soluciones de descarbonización “de las empresas y de las sociedades” porque la demanda del planeta en general y de las corporaciones e inversionistas en particular van en esa dirección. Uno de los más importantes fondos de inversión del mundo como BlackRock ha anunciado que solo invertirá en proyectos renovables o que se encaminan al uso de fuentes de energía de este tipo. Mineras como Teck, Anglo American y BHP han dejado claras sus intenciones futuras y empezado el cambio en el modelo de negocio. Petroleras como Shell y BP han hecho lo mismo, y ahora quieren ser vistas más como “grupos energéticos” antes que “grupos petroleros”. Siemens Energy, al tanto del giro de timón en el mundo, trabaja en un insólito e innovador proyecto en Francia para demostrar que la producción de hidrógeno puede ser totalmente verde. En el complejo petroquímico de Braskem ubicado en Sao Paulo Brasil, según cuenta Bautista, ha empezado un proyecto, cuya finalización está prevista para mediados de 2021, para utilizar el gas residual con alto contenido de Hidrógeno y bajo valor comercial, para generar vapor y electricidad con su turbina SGT-600, mejorando la eficiencia térmica del complejo petroquímico, reduciendo costos y emisiones al mismo tiempo. Siemens Energy se comprometió a aumentar gradualmente la capacidad de hidrógeno en turbinas de gas al menos al 20 por ciento para 2020 y al 100 por ciento para 2030. Con el proyecto Braskem, el primer objetivo ya se habrá superado debido a que las dos turbinas de gas SGT-600 utilizadas en el proyecto de modernización, funcionan hasta con un 60 por ciento de hidrógeno en volumen. 

En el Perú, Siemens Energy, a pesar de las consecuencias globales y económicas de la pandemia, ha podido cumplir con sus objetivos. Su año fiscal culminó en setiembre. Este 2020, la empresa se ha involucrado en los trabajos de mantenimiento en industrias de alimentos, energía y del oil&gas, y en el norte del país participa en el desarrollo de un prometedor proyecto eólico. Y según revelaciones de Bautista, también han tenido ciertos acercamientos con la empresa de origen filipino que intenta sacar a flote el millonario proyecto geotérmico Achumani, en Arequipa, a quienes “le hemos entregado ofertas”. “Hay clientes con compromisos de energías limpias y están dispuestos a pagar el costo marginal, hay clientes que tienen oportunidades para cambiar de combustible o mejorar su eficiencia”, resume el gerente de Generación de Energía de Siemens Energy Perú. 

Siemens tiene casi 159 años de existencia y Siemens Energy está convencida de que la transición a la eficiencia energética, la digitalización y las fuentes renovables son inevitables. La tendencia de las reinversiones en tecnologías sustentables es al alza.  Si el futuro de la eficiencia energética será híbrido (una combinación de tecnologías tradicionales y nuevas), la gestión de estas será digital, automatizada y, por sobre todo, integrada en un solo panel. Santiago Bautista sostiene que es allí a donde apunta Siemens: la administración de la eficiencia de la energía y el refuerzo de su confiabilidad. “El futuro es la integración energética y el grado de esta determinará los ahorros en la operación”, conjeturó el gerente de Generación de Energía de Siemens Energy. “La integración, el manejo de la eficiencia, allí es donde Siemens agrega valor porque el gran reto de las renovables es su intermitencia y Siemens puede garantizar la continuidad en la operación del sistema”. Una de las ventajas competitivas del Perú es el precio de la energía, pero este atributo podría mejorar. Chile tiene una política de promoción de fuentes de energía renovable no convencionales que le está dando buenos resultados. La matriz energética de Ecuador es renovable al 80% y la de Colombia alcanza niveles del 70%. En el Perú, las fuentes de energía hidroeléctricas proporcionan la mitad de la energía y la otra mitad lo hace el gas natural, con unas chispas de fuentes eólicas y solares. El cambio en el mundo es imparable, sostiene Bautista, “y el cambio ha demostrado ser económicamente rentable”.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)