Leandro García: «La construcción del proyecto Río Seco sucederá después de San Gabriel»

Leandro García: «La construcción del proyecto Río Seco sucederá después de San Gabriel»

Una de las más importantes empresas mineras del Perú revela sus planes. Esta entrevista aparece en la edición 83 de la revista Energiminas que puedes consultar aquí.

En cierta conferencia, Roque Benavides, presidente de directorio de Compañía de Minas Buenaventura, reveló por qué la empresa no suele tener proyectos mineros fuera del Perú. Fue en una charla dada para alumnos de la Universidad Nacional de Ingeniería que contó que cuando la empresa, que cotiza sus acciones tanto en la Bolsa de Valores de Lima como en la Bolsa de Valores de Nueva York, deseaba iniciar proyectos en países cercanos en la región, descubría de pronto una mejor posibilidad en el Perú. Y por eso siempre se quedaban aquí, e inyectaban el capital aquí, y generaban el trabajo y los impuestos para el país. Sin temor a equivocarnos, los ejecutivos de Buenaventura son los que mejor conocen la geografía y etnografía peruanas. A diferencia de ejecutivos de otras empresas, que tienen que lidiar con una o dos regiones, los funcionarios de Buenaventura deben entender la cosmovisión cultural de siete regiones en el país. Están tanto al norte, como al centro y sur del Perú, en lugares “donde el diablo pierde el poncho”. Leandro García es el gerente general de Buenaventura y le tocó asumir el cargo en uno de los momentos históricos más duros: pandemia de por medio e inestabilidad política recurrente. Sin embargo, se ha dado a la tarea de encaminar la empresa a conseguir sus objetivos, priorizar objetivos y mantener la liquidez. Pero también a avanzar con importantes proyectos mineros como San Gabriel, su futura mina de oro en Moquegua, y su singular proyecto Río Seco, con el que pretende poner en valor el cobre de El Brocal. Sin duda, son muchos los retos de Leandro García en Buenaventura. 

¿Cuál es el panorama actual para productores de metales preciosos e industriales como Buenaventura?

El panorama es complejo, por un lado tenemos coyuntura de buenos precios de commodities y, por el otro, la inestabilidad de la pandemia. Buenaventura y los productores mineros deberán adaptarse a esta nueva realidad, vigilando sobre todo la salud de sus colaboradores y luego ser muy vigilantes en costos y sobre todo preservar la liquidez.

«Apuntamos a iniciar la producción de Yumpag en la segunda mitad del 2022, y su mineral será procesado en la planta de beneficio de Uchucchacua», afirmó el ejecutivo.

Con respecto al proyecto San Gabriel, ¿qué tan seria es la intención de instalar una planta solar en este proyecto? ¿Los estudios de ingeniería para tal componente han iniciado? 

Hemos estudiado a profundidad la opción de operar San Gabriel como un off-grid desde el inicio. San Gabriel posee el potencial solar para soportar la operación pero lamentablemente la tecnología de almacenamiento de energía no está tan madura como esperaríamos. Creemos que es una excelente oportunidad de comenzar a incorporar esta tecnología a nuestro abanico tecnológico pero aún no como un off-grid

¿El estudio de factibilidad de San Gabriel aún no culmina? ¿Qué hace falta definir?

El estudio de factibilidad de San Gabriel está pasando por una segunda revisión que estaremos culminando este fin de año. Creemos que las optimizaciones consideradas en esta iteración incrementará la robustez del proyecto. Actualmente estamos esperando la aprobación de la concesión de beneficio, en estos momentos impactada por las medidas de distanciamiento social producto del covid-19, para iniciar la etapa de contracción.

¿Tienen ya definitiva la inversión para San Gabriel? No hace mucho presentaron un ITS.

San Gabriel requerirá un CAPEX en el orden de los US$370 a los US$430 millones con un inicio de construcción, dependiente de la emisión de la concesión de beneficio, para el segundo trimestre del 2021. El ITS presentado este año se basa en las mejoras identificadas como son reducciones de footprint, mejoras en el consumo de agua, entre otras.

Si no fuera por el proceso de consulta previa, a cargo del Ministerio de Energía y Minas, ¿Buenaventura ya hubiera iniciado la construcción del proyecto San Gabriel?

Sin duda, en especial con los precios actuales de los commodities. Tenemos un proyecto robusto que hemos venido trabajando con Ausenco desde hace poco más de dos años. Lamentablemente la mezcla de distanciamiento social y los recurrentes cambios políticos de los últimos años han impactado seriamente el inicio del proyecto. Afortunadamente ambos efectos están apaciguándose, por lo que mantenemos nuestra confianza en un próximo inicio. 

«El estudio de factibilidad de San Gabriel está pasando por una segunda revisión que estaremos culminando este fin de año», adelantó García.

Según su pipeline de proyectos, San Gabriel y Yanacocha Sulfuros (empresa de la que son accionistas), son los proyectos más adelantados. ¿Cuál cree usted que iniciará su construcción primero?

Si bien es cierto ambos proyectos están en la etapa de conseguir la concesión de beneficio en el 2021, seguido de la aprobación de sus respectivos directorios, en mi opinión, el proyecto San Gabriel, un proyecto greenfield, presenta una mayor incertidumbre al requerir el proceso de consulta previa cuando lo comparamos con el proyecto de Yanacocha Sulfuros, que no lo requiere. 

Con respecto a Yumpag, su proyecto minero satélite, ¿qué avances esperan lograr con este proyecto a fin de año?

El proyecto Yumpag, cuyas reservas ya han sido incluidas en el reporte anual de la unidad Uchucchacua, está en pleno proceso de desarrollo del EIA que pensamos ingresar en la primera mitad del 2021. Apuntamos a iniciar la producción de Yumpag en la segunda mitad del 2022, y su mineral será procesado en la planta de beneficio de Uchucchacua.

En cuanto a producción, y debido a la covid-19, ¿la empresa tuvo que enfocar el minado en áreas de alta ley? ¿Esta ha sido la estrategia ejecutada en todas sus operaciones?

Al inicio de la pandemia, Buenaventura detuvo todas sus operaciones y solo nos dedicamos a realizar actividades críticas (sostenimiento, tratamiento de aguas ácidas, bombeo, etc.) para evitar la propagación del virus. Ni bien se definieron los protocolos y se recibió la autorización del Gobierno, se iniciaron las actividades con miras a alcanzar los niveles de producción nominales en todas nuestras unidades y con un enfoque en la alta ley para compensar las nuevas restricciones de aforo. A la fecha hemos retornado a los niveles usuales de producción, excepto en nuestra unidad Uchucchachua, en la cual no estamos a capacidad total.

Para su proyecto Río Seco, con el que tratan de poner en valor el cobre de El Brocal, Buenaventura contrató los servicios de Hatch y Samuel Engineering. ¿Ya recibieron entonces los resultados del proceso metalúrgico y la ingeniería de detalle?

Este año, nuestro proceso metalúrgico Buenaventura culminó todas las pruebas necesarias para confirmar su viabilidad. Actualmente nos encontramos cerrando la factibilidad de su implementación de la mano con Samuel Engineering. El estudio de impacto ambiental ha sido ingresado y esperamos recibir la aprobación del mismo en la primera mitad del 2021.

¿Ya tienen idea de la inversión que requerirá el proyecto de Río Seco?

El proyecto Río Seco requerirá una inversión del orden de los US$300 millones.

Por cierto, el proyecto Río Seco, que ha debido retrasarse por la pandemia, ¿es acaso uno de los proyectos que más convence a la empresa? ¿Vendrá después de San Gabriel o de Trapiche?

El proyecto Río Seco nace de la necesidad de procesar concentrados de cobre complejo de nuestra unidad minera El Brocal como una forma de mitigar el riesgo de posibles restricciones ambientales futuras y representa una opción competitiva para todos los concentrados complejos de cobre en el Perú. La construcción del proyecto sucederá después de San Gabriel, aún por confirmar si antes de Trapiche.  

A propósito de Trapiche, teníamos entendido que avanzaban con su EIA. ¿Es así? 

El proyecto Trapiche, en el 2020, ha culminado una segunda ronda exitosa de prefactibilidad y los trabajos de línea base social y ambiental. El objetivo del 2021 será obtener el estudio de impacto ambiental, el que esperamos ingresar en el primer trimestre. 

Sabemos que Buenaventura compró una parte de la propiedad del proyecto Ayawilca. ¿Qué ha visto de positivo la empresa en un proyecto en una etapa muy temprana de desarrollo? ¿Es el zinc lo que atrae a Buenaventura o la posibilidad de producir también estaño?

Nuestra decisión es fruto de la ubicación estratégica del proyecto entre nuestras unidades de Uchucchacua y Brocal, con miras a explotar las sinergias producto de esta cercanía. 

Buenaventura además comenzó la instalación de fibra óptica principalmente en sus unidades subterráneas y planeaba culminar estos trabajos a mitad de año. ¿El covid-19  ha demorado la ejecución del plan?

Las medidas adoptadas para controlar la pandemia retrasaron la primera fase del proyecto, consistente en llevar una conexión de banda ancha a Uchucchacua-Yumpag y Tambomayo, en aproximadamente 3 meses. Esperamos concluir este alcance a finales de año. En el 2021, estaremos culminando la segunda fase que consiste en llevar la banda ancha a interior mina en nuestras unidades Uchucchacua-Yumpag, Tambomayo y El Brocal, y comenzar con ello la transformación digital de muestras minas subterráneas.

«El proyecto Río Seco requerirá una inversión del orden de los US$300 millones», afirmó Leandro García.

¿Seguirá en pie el programa de debottlenecking en las diversas minas de la empresa?

El programa original de 3 años terminará a fines del 2020 con excelentes resultados y empalmará con una siguiente ola de proyectos de mejora continua en todas las unidades.

Con respecto al programa de exploración, ¿qué estudios planea ejecutar Buenaventura y en cuáles de sus minas?

Nuestro programa de exploraciones para el 2021 estará focalizado principalmente en exploraciones brownfields & near-mine en nuestras unidades existentes. La pandemia y las medidas de distanciamiento social nos hicieron priorizar las actividades de explotación sobre las de exploración, lo cual afectó nuestro programa anual de reposición. Esperamos regresar a nuestros niveles normales de recursos en el 2021.

En términos de ingresos, ¿este será un año muy difícil para la empresa?

La pandemia y las medidas de distanciamiento social restringieron severamente nuestra capacidad de producción. Hemos trabajado con éxito durante estos últimos 8 meses en retomar nuestros niveles de producción nominales, enfocados en la alta ley y aprovechando la coyuntura de precios. Sin embargo, nuestra proyección es terminar el año con la misma caja con la que iniciamos. 

¿Esperan un 2021 menos turbulento?

A diferencia del 2020, donde recibimos la sorpresa del covid, el 2021 se presenta con una serie de nuevas variables en muchos frentes que van desde las elecciones presidenciales de abril, la reactivación económica, la vacunas del covid, la guerra comercial China-EE UU, entre otros. Buenaventura es una empresa minera que ha aprendido a lo largo de sus 67 años a adaptarse a entornos cambiantes y estamos seguros que el próximo año volveremos a confirmarlo. Contamos con una cartera de unidades y proyectos robusta y lista para apoyar a la reactivación de este nuestro Perú.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)