La CAF cree que llegó el momento de crear un clúster minero en el sur peruano

Las leyes de mineral decrecen, las minas son más profundas,  el agua es un asunto más importante hoy que ayer y también la eficiencia energética, la automatización gana espacios… Los desafíos de las empresas mineras son diversos pero actuales, y una forma, acaso la mejor forma, sea consolidando la existencia de un clúster minero, de una suerte de engranaje de necesidades y soluciones. Benjamín Quijandría, consultor de Corporación Andina de Fomento (CAF), sostiene que la región sur del Perú está lista para crear de una vez por todas el anhelado clúster minero pues tiene el potencial para ello.

La intención, dijo el consultor de la CAF, es “transformar a la región sur del Perú en un polo de innovación y emprendimiento aplicado a la minería través de proveedores  mineros tecnológicos, líderes en soluciones de clase mundial”. “El clúster minero del sur es un viejo anhelo que no se ha podido impulsar. Pero consideramos que las condiciones están dadas hoy; como dicen, se cae de maduro”, añadió.

La creación de un clúster no se puede forjar de la noche a la mañana. Toma años y hasta décadas, aseveró Quijandría en el pasado Jueves Minero, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). El Perú, dijo, podría beber de las experiencias exitosas, una más que otra, de Australia y Chile.

La aventura australiana comenzó en 2001 con las METS (Mining Equipment Technology and Services), las proveedoras del sector minero de este país que hoy exportan productor tecnológicos para el sector por un valor global de US$27,000 millones y representan actualmente el 10% del PBI del país de Oceanía.

“Evidentemente hay muchas diferencias entre Australia y Perú, pero creemos que hay muchas experiencias que podrían ser replicadas aquí. Por eso hemos establecido con dos importantes instituciones australianas motores de este desarrollo. Y la idea es generar lazos formales de cooperación”, expresó.

Otro laboratorio cercano de clústeres es Chile, país que ha potenciado a sus empresas proveedoras para el sector minero hace poco más de una década. Fomentó la innovación y la colaboración, primero, la empresa minera BHP Billiton. A esta se sumaron luego otras como la gigante Codelco y otras, tanto públicas como privadas, hasta que finalmente el Gobierno chileno tomó las riendas del programa y lo institucionalizó, para darle a la iniciativa un hilo conductor, una razón de ser, un camino.

Chile comenzó por identificar a las empresas proveedoras del sector minero y llegó a la conclusión de que la mayor parte de estas, antes que innovadoras, eran solo usuarias de tecnología, y esas no tienen futuro en un mundo tan competitivo.

De allí que Chile adoptara una hoja de ruta tecnológicas para las proveedoras mineras al identificar las necesidades de las mineras y comunicárselas a sus proveedoras para que averigüen  la forma de dar solución a los tantos desafíos.

Chile se ha planteado retos. Uno de ellos es contar con más de 200 empresas proveedores para la minería de clase mundial en el 2035 y que estas exporten US$4,000 millones en tecnología y servicios anualmente. Actualmente exportan cerca de US$350 millones al año.

A juicio de Benjamín Quijandría, el sector minero peruano, que engloba tanto a las mineras como a las proveedoras, tiene un altísimo potencial de desarrollo. Los proveedores mineros peruanos contribuyen con el 3% del PBI peor podrían duplicar su aporte si logran crear esos encadenamientos entre el Gobierno, la academia y el sector privado.

“Hoy estamos en el momento cero porque recién estamos rompiendo al inercia”, expresó el vocero de la CAF, quien reveló que para este año, con el objetivo de ir en esa dirección, se han planteado lanzar un programa de innovación abierta para identificar grandes problemas operaciones de las mineras para que las proveedoras nacionales puedan trabajar en hallar la solución. Este al menos es un avance.

 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)