José de Echave: «Las Bambas ha cambiado constantemente y eso es abono para el conflicto»

José de Echave, ex viceministro de gestión ambiental del Minam y miembro de la ONG Cooperacción, sostiene que el origen del conflicto en el caso Las Bambas lo debemos buscar en “las sobreexpectativas que se generaron, los compromisos que no se cumplieron y una carretera que se construyó sin que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones implemente sus propias directrices, ignorando a los propietarios: las comunidades”.

Estas declaraciones, extraídas de una entrevista concedida al diario El Comercio, difieren mucho del tono de los voceros del sector minero, que afirman que el reclamo de la comunidad es Fuerabamba es injustificado.

Ahora bien, De Echave admite que “está claro que bloquear una carretera vulnera la ley”. No obstante, sostiene que el cambio de propietario (de Xstrata a MMG) y de forma de transporte del mineral (de un mineroducto a un transporte convencional por camiones) abonó a la conflictividad.

“Sin duda influyó, pero Las Bambas es un proyecto que ha cambiado constantemente y no solo de propietario. Hasta el momento ha tenido ocho modificaciones y estoy informado de que la empresa ha solicitado una más en febrero. Es decir, se han operado cambios en promedio cada cuatro meses y medio en los últimos tres años. Con razón, las comunidades de la zona dicen que ya no saben qué tipo de proyecto tienen al frente. Todo eso ha abonado a la conflictividad”, declaró al medio local.

A pesar de que diversos especialistas, desde el periodismo y la jurisprudencia, aseveran que el problema en Las Bambas es un desencuentro entre la comunidad de Fuerabamba y el Estado por haber construido este una carretera que atraviesa parte del fundo Yavi Yavi, conjeturó De Echave que “la empresa es un actor central en el conflicto y por lo tanto no puede rehuir su responsabilidad en la búsqueda de una salida”.

Hace casi dos meses que los ciudadanos de la comunidad de Fuerabamba han bloqueado la vía por la que la minera MMG traslada sus concentrados de cobre desde Apurímac hasta el puerto de Matarani, en Arequipa.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)