Exploración: Hochschild Mining usa los binoculares

Exploración: Hochschild Mining usa los binoculares

Los planes de exploración, más que sus metas productivas, son lo espectacular en esta mina dirigida por peruanos que cotiza en la Bolsa de Valores de Londres.

Debido a la reciente declaración del gobierno peruano de un estado de emergencia para contener el avance de Covid-19, Hochschild Mining PLC suspendió temporalmente sus operaciones en las minas Inmaculada y Pallancata, ambas ubicadas en la región Ayacucho, aunque continuó operando con normalidad en San José, su otra unidad minera, en Argentina en este caso. Los objetivos productivos de la empresa han sido trastocados por la pandemia pero sus proyectos de exploración, alguno de ellos demorados por los recientes sucesos, siguen en pie. “Nuevamente hemos descubierto una cantidad significativa de recursos adicionales en Inmaculada y anticipamos otro año de exploración ambiciosa con emocionantes objetivos de perforación en todas nuestras operaciones y proyectos actuales en todo nuestro grupo del sur del Perú”, dijo Ignacio Bustamante, director ejecutivo de la minera a principios del año.

Más que productivos, los desafíos de Hochschild son exploratorios. Sus extensos y amplios planes de encontrar nuevos yacimientos, tanto brownfield como greenfield, son varios, y no todos están enfocados en metales preciosos, como es lo usual en esta empresa productora de plata y oro. Aunque cómoda extrayendo estos metales, desde Hochschild vislumbran un futuro eléctrico y más diverso, y no quieren quedarse sin invitación para la futura fiesta de metales industriales y tierras raras.

El foco de Hochschild, sin embargo, son el oro y la plata y lo seguirán siendo por muchas décadas. La minera no busca transformar su núcleo de negocio, sino ampliar las opciones y diversificar los riesgos. Uno de esos deseos esperanzadores en la organización está en el Perú. Hochschild tiene muchos planes de exploración este año en muchas de sus “vetas de US$1,000 millones”, como las llaman en la compañía, pero hay una que destaca por sobre las demás, y es Corina. Corina era un proyecto greenfield hace no mucho y ahora está en manos del equipo brownfield de la empresa. “Corina es una potencial fuente de minerales para la planta Selene”, dijo el ejecutivo durante la presentación del desempeño financiero de la empresa. “Estamos muy entusiasmados con los resultados que hemos obtenido”.  “A fin de año sabremos si Corina es un proyecto de US$1,000 millones o no”, aclaró a los inversionistas. Se han hecho 14 perforaciones en 2019 en Corina, un yacimiento adyacente a la planta Selene y cerca de la operación Pallancata, en Ayacucho. Los sondajes se han detenido por la temporada de lluvias, pero se retomarán este año, entre abril y mayo. 

Los resultados presentados por Ignacio Bustamante son relevantes: las pruebas en Corina han dado con 9g de oro y 32g de plata a 3.5 metros bajo la superficie, y 4g de oro y 25g de plata a 43 metros por debajo. “Los resultados nos llevan a pensar en Corina como muy cerca de ser declarada un descubrimiento”, dijo presidente ejecutivo de Hochschild. Entre abril y mayo, adelantó, se podrá determinar los recursos en el depósito. “Corina es un “potencial descubrimiento económico”, añadió. Corina no es el único proyecto con el potencial de ser llamado un “proyecto de US$1,000 millones”. Esperanzas tiene Hochschild también en las áreas Pablo Sur, Palca y Cochaloma, entre otras como las nuevas venas descubiertas en Inmaculada como Divina y Millet.

Norteamérica

Hochschild ha ido hasta el país de las estrellas y las barras, los EE UU, en busca de metales preciosos, y si bien los trabajos de exploración son prometedores, lo son aún más un poco más al norte, en Canadá.  Los planes de Hochschild Mining son perforar en cuatro o cinco proyectos por año y en tres países: Perú, Chile y Estados Unidos, más precisamente en los estados de Nevada y Washington, en donde olfatean una oportunidad de metales preciosos. Pero en Perú, dijo Ignacio Bustamante, la obtención de los permisos toman más tiempo de lo usual. ¿Qué hacer? Cruzarse de brazos o avanzar en simultáneo con la exploración en otros atractivos prospectos. De modo que aparece Canadá como una opción viable de expansión para la compañía con el proyecto Snip, en la Columbia Británica. “Snip es una inversión muy interesante que hicimos, invertimos en acciones de la empresa”, esclareció el presidente ejecutivo de Hochschild, la empresa que tiene en manos Snip, y de la cual es socia ahora la minera peruana es Skeena Resources.

En 2019, Hochschild apostó algunas monedas en este yacimiento y los resultados que arrojó el programa de sondaje son “prometedores”, según la propia minera. ¿Qué exactamente infiere Hochschild que existe en Snip?  Snip en el pasado producía alrededor de 1 millón de onzas con grados de oro muy altos, una riqueza de una onza de oro por tonelada. “Y la idea era probar si había estructuras paralelas a este cuerpo original”. dijo Ignacio Bustamante. “Entonces perforaron y obtuvieron, diría, al menos un par de perforaciones muy interesantes”. Y añadió: “Hay mucho oro allí”. Ignacio Bustamante reveló que habrá otra campaña de perforación este año en Snip, y si los resultados confirman las conjeturas de Hochschild, la minera peruana irá a por todas. “Lo más importante aquí es que tenemos la opción de adquirir hasta un 60% si nos gusta el proyecto y lo controlamos”, admitió el ejecutivo. “Este proyecto también parece muy alentador”.

Chile

La cartera de proyectos de la peruana Hochschild es extensa pero, con seguridad, uno de los proyectos greenfield más prometedores es Volcan, en Chile.  Volcan es un proyecto que tiene alrededor de 10 millones de onzas de oro y tiene potencial para convertirse en un gran activo para la empresa. Pero hay allí suelo por harar. Uno de los trabajos más urgentes que deben acometer es la metalurgia, optimizarla para garantizar elevadas recuperaciones de metales. El segundo asunto pendiente es concerniente al agua. Hochschild cuenta con los derechos de agua pero conseguir los permisos del Gobierno chileno, alegan desde la empresa, “es duro”. Uno opción sobre la mesa es integrarse a un grupo de empresas que operan en el área de Maricunga y utilizar agua desalada. Cerca a Volcan, Atacama, están proyectos de Kinross y Gold Fields.

Sin embargo, el plan más ambicioso y ciertamente original de Hochschild es Biolantánidos, su activo de tierras raras también en Chile.  La minera busca este 2020 completar varios estudios y pruebas en su depósito y al mismo tiempo “no distraerse” con los avances en este proyecto. Ramón Barúa, director de Finanzas de la minera, confesó que actualmente elaboran el estudio de optimización metalúrgica de Biolantánidos, tramitan los permisos pertinente y “pronto haremos pruebas de equipos que nos ayudarán a completar el estudio de factibilidad que deberá ser publicado en el primer trimestre de 2021”.

Hochschild Mining, para concentrarse en sus operaciones de oro y plata en Perú y Argentina, ha delegado los avances en Biolantanidos, con altas concentraciones de terbio, neodimio, praseodimio y otros, a dos equipos y contratado personal local en Chile. “Creemos que este proyecto ofrece un exponencial crecimiento” a la compañía, aunado a la revolución eléctrica, dijo Barúa. “El mercado cree en la revolución eléctrica y los minerales que necesitará este cambio como cobre, cobalto, litio, pero no se habla mucho de tierras raras que son cruciales en términos de eficiencia de los motores”. El ejecutivo reveló que han estudiado el proyecto de Biolantanidos por cuatro años para finalmente tomar la decisión de comprarla: es el único yacimiento de arcilla iónica fuera de China encontrado hasta el momento.

Tecnologías

Es importante que los trabajos de exploración en Hochschild tengan éxito para que la asunción de nuevas tecnologías y la inversión en ellas tenga menos oposición. La empresa que cotiza en la Bolsa de Valores de Londres tiene entre manos ejecutar un plan revolucionario en su mina más moderna Inmaculada. Por tal razón hace pruebas para aplicar la tecnología de ore sorting (clasificación de minerales) en algunas de sus nuevas vetas descubiertas en el yacimiento. “Creemos que podemos agregar mucho valor, especialmente en Inmaculada en las nuevas vetas que estamos descubriendo, a saber, Millet y Divina”, reveló Ramón Barúa, director de Operaciones de Hochschild, a inicios de este año durante la presentación de desempeño de la compañía.

Más que un deseo es un cambio que avanza. Hochschild Mining ha hecho pruebas en Alemania con dos compañías: Tomra y Steinert con “resultados muy positivos”. Además han llevado a cabo un plan piloto en Brasil solo con la firma Steinert. “Los resultados llegarán en marzo”, dijo Ramón Barúa. “Pero preliminarmente, respaldan los hallazgos que obtuvimos en Alemania y los complementan aún más”. 

Aunque es muy prematuro para estimarlo, en Hochschild creen que si la tecnología de clasificación de mineral tiene éxito, el “impacto” sería grande, mayor acaso a los US$50 millones y probablemente cercano a los US$100 millones, dependiendo de “la cantidad de recursos que inviertas en la clasificación del mineral”. No obstante, nadie en la empresa espera que el proyecto de innovación sea ejecutado este año en su totalidad. Tomará más tiempo. Para conocer mejor sus posibilidades de aplicar la tecnología de clasificación de minerales, Hochschild ha contratado a Ausenco. Esta deberá ayudar a la minera a “calcular cómo encajaría esta nueva tecnología en el diagrama de flujo existente que tenemos en las instalaciones de Inmaculada”.

Hochschild también se ha empeñado en mejorar los sensores y algoritmos para la separación de mineral. “Con una tecnología muy simple, podemos separar muy fácilmente entre la mineralización a base de cuarzo y la andesita que es la roca de retención”, dijo Ramón Barúa. La empresa, dijo Barúa, ha “descubierto” que puede tener la capacidad de “gestionar” el tamaño de la partícula en Inmaculada y adaptarla a la tecnología ore sorting. “Así que estamos muy entusiasmados con eso. Y, por supuesto, puedes imaginar que esto está creando mucho revuelo dentro de la empresa en torno a la innovación”, sostuvo.

Las ganancias antes de impuestos de Hochschild Mining se duplicaron durante 2019, hasta los US$ 76.8 millones y  desde US$ 38.4 millones en 2018. “Los precios mejorados de los metales preciosos en la segunda mitad del año, combinados con una fuerte generación de flujo de efectivo libre, nos vieron reducir aún más el apalancamiento y terminar el año con una deuda neta de US$ 33 millones”, dijo el presidente ejecutivo de la minera, Ignacio Bustamante, y este año, dado que el oro es usualmente uno de los refugios preferidos de los accionistas y a pesar del desplome de la plata, repitan plato. 

*Este artículo apareció en la edición 77 de la revista Energiminas.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)