Evaluación de impacto ambiental de proyecto de tierras raras de Hochschild se extenderá por dos años

Evaluación de impacto ambiental de proyecto de tierras raras de Hochschild se extenderá por dos años

Por dos años se extiende el proceso de evaluación de impacto ambiental del proyecto BioLantánidos, de la minera peruana Hochschild Mining, en la región chilena del Biobío. Según el medio Minería Chilena, la empresa presentó esta semana la primera adenda en respuesta a las observaciones que hasta ahora tiene la iniciativa. En el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la región se tramita la iniciativa calificada como un proyecto de mediana minería destinado a producir lantánidos, elementos de la corteza terrestre esenciales para las tecnologías limpias, como la electromovilidad y las energías renovables, contribuyendo así a la descarbonización. El gerente de Sustentabilidad de BioLantánidos, Sebastián Rojas, informó que el proyecto ha destinado cerca de 20 meses en llevar a cabo estudios y recabar los antecedentes técnicos y científicos necesarios para dar respuesta a las consultas formuladas por diferentes servicios, incluido el ambiental, y la ciudadanía. El proyecto se desarrollaría a menos de 3 km de la población de Penco.

El objetivo de los ajustes del diseño fue «reducir al mínimo la huella de intervención directa, lo que asegura que no se afectarán las especies nativas». El gerente explicó que se respondieron 443 consultas que fueron abordadas y respaldadas con la información obtenida de los estudios de línea de base ambiental. Se trata de informes científicos desarrollados en terreno por especialistas de diversas áreas y que abarcan los ámbitos de flora, fauna, vegetación, suelo, aire, agua y arqueología, entre otras.Mientras tanto, en Penco se mantiene la oposición de algunas organizaciones que insisten en que no se ha entregado suficiente información a los vecinos.

Hochschild Mining anunció en octubre del año pasado la adquisición de un yacimiento de tierras raras de arcilla iónica de la chilena BioLantánidos, operación con la que adquirió el 93.8% del yacimiento por un valor de US$56.3 millones. En julio de este año, en una entrevista concedida a Energiminas, Ramón Barúa, vicepresidente de Finanzas y responsable por Innovación de Hochschild, sostuvo que han logrado hacer varias pruebas de equipos en el proyecto de tierras raras. «Dado que estos yacimientos y la tecnología vinculada a ellos solo existe en China (y este país es receloso con su información dado que el proceso de explotación de tierras raras allí es un secreto de estado), nosotros hemos tenido que empezar casi desde cero, partiendo incluso de pruebas metalúrgicas y su posible optimización, y luego averiguando cuáles son los equipos que se adecuan a la explotación de un yacimiento como este. Hemos recurrido a distintos proveedores para estudiar cuál es la mejor opción», refirió. 

El interés de Hochschild por las tierras raras nació hace cuatro años, en una de sus reuniones de planeamiento estratégico, cuando se preguntaron qué metales serán demandados en un contexto eléctrico y de autos enchufables. «Sabemos que el litio, el cobalto y el níquel están muy ligados a las baterías, pero también que hay necesidad de otros metales, como es el caso de las tierras raras, conformadas por 17 elementos de los cuales cuatro se comportan como magnetos permanentes», refirió Ramón Barúa en la citada entrevista. «Es por esta propiedad magnética que dichos elementos son incluidos en la receta de un motor eléctrico de alta eficiencia, pues el proceso motriz mejora y el alcance de la batería se prolonga. El mercado de tierras raras está dominado por China pues allí se encuentran precisamente  grandes depósitos de arcillas iónicas, lo cual les permite una ventaja competitiva desde la raíz». Hochschild buscó estos mismos yacimientos fuera de China y encontró una oportunidad única, el depósito de arcillas iónicas BioLantánidos situado en Chile.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)