Especial Bicentenario | Joe J. Pezo, vicepresidente de Servicios, Peru & North, SAM de Metso Outotec

Especial Bicentenario | Joe J. Pezo, vicepresidente de Servicios, Peru & North, SAM de Metso Outotec

¿Qué le ha dado la minería formal y moderna al Perú en las últimas décadas?

La minería es el principal driver de la economía peruana. Tiene un gran impacto fuerte dentro del PBI, es una gran fuente de trabajo directo e indirecto y ha generado producto de los impuestos diferentes polos de desarrollo. Es muy importante resaltar que nosotros siempre hemos sido un país minero desde tiempos milenarios. Basta repasar las evidencias de artefactos, artesanía e incluso textiles de las culturas pre-incas para entender la importancia del cobre, oro y plata para los antiguos peruanos, quienes aplicaron conceptos de fundición para poder tratar el cobre, por ejemplo, a través de distintos artefactos. Yo creo que desde ahí surge la importancia de la minería en el Perú y que se mantiene en la actualidad con el desarrollo y puesta en marcha de diferentes proyectos mineros, generando empleo, desarrollo de infraestructura y desarrollo económico de diferentes localidades. 

Es muy sustancial mencionar que la importancia de la minería no solo se debe al empleo directo que se genera sino también al indirecto. El empleo directo no solo está orientado a temas técnicos y operativos, sino también a temas de servicios. En el Perú en los últimos 25 años ha habido una industria de servicios mineros que ha venido creciendo a una velocidad muy interesante. Solo en servicios mineros, sin contar la contribución de la inversión directa minera per sé, se están generando ventas de 500,000 millones a casi 1 billón de dólares en un buen año. Esto quiere decir, que en 5 años podría estar generando fácilmente unos 5 billones de dólares, lo que equivale a un proyecto minero de gran tamaño. Por lo tanto, la importancia de los servicios está yendo a la par del mismo desarrollo del negocio minero en el Perú.

Mucho se habla acerca del valor agregado de la minería pensando en que la única opción para agregar valor al metal que se produce es transformándolo, como en el caso del cobre, en un alambrón listo para que pueda ser usado en la industria. Sin embargo, nadie habla, por ejemplo, del desarrollo del valor agregado en las demás cadenas de la industria minera. Una de ellas está asociada a los servicios de soporte a la minería, en la que el Perú ha destacado grandemente en los últimos años; a tal punto que se ha desarrollado una serie de tecnologías y fabricación de equipos que se exportan a nivel internacional. Desafortunadamente no se menciona, no se maneja mucha data, pero si de valor agregado se trata, nosotros ya estamos generando valor agregado hace mucho tiempo.

¿Cuáles cree que deben ser los objetivos a los que debe apuntar tanto el país como la industria al 2030?

Una de las cosas que le está faltando al Perú es lograr desarrollar polos de innovación. Se habla del corredor minero del sur, donde existe un cluster geográfico natural en donde se ubican las principales mineras de cobre del país, pero no se está aprovechando ni maximizando la posibilidad de generar polos de innovación. Un polo de innovación se construye con el aporte privado y público, el privado puede venir de las mismas compañías mineras y se puede establecer metas de desarrollo e innovación mediante el fomento de incubadoras de negocio o start ups tecnológicos con un norte claro: servicios para la minería.

Si bien es cierto nosotros como país tenemos una economía primaria por la cantidad de recursos que tenemos, sin embargo solo una muy pequeña fracción del territorio peruano ha sido explorado, lo primero que hay que hacer para lograr una industria transformativa es tener suficiente capacidad de inversión, y esa capacidad se logra fomentando el desarrollo de mayor cantidad de proyectos mineros para producir oro, plata, cobre, zinc, estaño, litio; el Perú es un país polimetálico. Cometeríamos un error en copiar modelos de desarrollo tecnológico para aspirar a tener equipos y tecnología actual de los países desarrollados; lo nuestro debe ser innovar y debe ser en servicios, donde podemos diferenciarnos. 

Creo que el camino del país para continuar con el crecimiento de la industria no estaría tanto en desarrollar tecnologías que otros países ya desarrollan. Desde el punto de vista de productividad e incluso de rentabilidad no sería la mejor salida. Pero sí pensaría que nuestro camino está en hacer aquello que sabemos hacer mejor. El Perú en los últimos 10 a 15 años ha sido muy bueno exportando profesionales para diferentes industrias, y algunos de ellos regresan e implementan servicios localmente. Creo que la clave para seguir creciendo tecnológicamente es continuar en esa dirección y seguir desarrollando la industria de servicios, porque, entre más eficientes seamos en ese aspecto, esto se podría convertir en una piedra angular que podría desplazar a la industria primaria y comenzar a diferenciarnos en temas más relacionados a mejorar la productividad y el desempeño de empresas en el sector minero, o relacionadas directamente con la minería. Hay profesionales, existe mercado y creo que exportar nuestros servicios sería un muy buen camino para el desarrollo de la industria en el Perú en la siguiente década; y con posibilidades inclusive de desarrollar alternativas mucho más interesantes y eficientes a nivel de producto y que pudieran ser exportables también.

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Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)