Entrevista | Gold Fields, radiografía de una minera humana

Entrevista | Gold Fields, radiografía de una minera humana

La empresa de capitales sudafricanos despliega su empatía en Cajamarca y da un repaso en sostenibilidad

Cerro Corona está acantonada en la región Cajamarca, provincia de Hualgayoc, distrito de Hualgayoc, en la comunidad campesina El Tingo, anexo predio La Jalca, caseríos Coymolache y Pilancones. En el 2003, Mina Carolina cesó sus operaciones y Gold Fields Limited inició el planeamiento del proyecto Cerro Corona, que hoy produce oro. El área de Cerro Corona ha sido sustancial y adversamente afectada por operaciones mineras pasadas. Muchas de estas alteraciones del terreno afectaron la calidad del recurso hídrico aguas abajo del área del proyecto. A este lugar llegaron los capitales sudafricanos y los retos siempre fueron inmensos. Pero hoy Gold Fields es visto por sus pares como una empresa modelo y localmente su presencia es valorada como positiva. Gold Fields llegó para hacer minería moderna y para comportarse como un buen vecino: siempre dispuesto a tender una mano amiga y hacer más de lo que la legislación peruana exige. Pocos saben que Gold Fields utiliza para su proceso productivo únicamente agua de lluvia que se almacena en la presa de relaves y la recircula, y muy pocos están al tanto de que la compañía entrega voluntariamente un litro por segundo de agua potable a Hualgayoc en época seca. Pero los avances en materia social en la organización son numerosos, los conocen los mismos empleados de las empresas y, por supuesto, como en todo, unos destacan por sobre otros. De todos estos avances sociales está orgulloso Rafael Sáenz Ráez, su gerente corporativo de Comunicaciones, nativo de Cajamarca. Sáenz dejó su empleo en el sector de productos masivos y apostó por la minería, y desde entonces no ha podido encontrar empresas más responsables con la sociedad, con el entorno y con los suyos que la minería moderna, tecnológica, digital y humana. Dicen que una sociedad se define por cómo trata y cuida de los más débiles; algo parecido también se aplica en las empresas de hoy. Muchos la llaman responsabilidad social, pero puede que ya la conociéramos anteriormente como empatía.

¿Qué debemos entender por responsabilidad social? ¿Es filantropía? ¿Es valor compartido? ¿Se trata simplemente de cumplir con las leyes? 

Bueno, lo que puedo decir es que todo empezó con el interés de las empresas y en un inicio se trataba de filantropía por la sensibilidad de algunos empresarios y accionistas. Ahora este concepto ha avanzado porque las compañías se han ido involucrando en el desarrollo de las naciones, de los pueblos. Surgió el concepto de responsabilidad social, y este también ha evolucionado. Ahora se habla más de sostenibilidad y de la creación de valor compartido para los distintos grupos de interés, tanto internos como externos, alineados obviamente al negocio de cada organización. Hoy la sostenibilidad es parte del core business de las empresas, y no solo la producción y la generación de dinero, sino también la generación de valor para todos los stakeholders

La sostenibilidad es una prioridad estratégica y debe contar con el apoyo de la alta dirección. Si esta no se involucra, poco se puede hacer. Es importante mencionar los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). Ahora cuando se habla de la responsabilidad social, o mejor de sostenibilidad, se involucran los derechos humanos y, en suma, mejora de la calidad de vida de comunidades, equidad de género, cuidado del medio ambiente… Pero, desde mi punto de vista, la responsabilidad social no ha calado aún en todos los actores.

Para mejorar el bienestar global de una comunidad, de una zona de influencia, primero hay que conocer qué les falta. ¿Qué les falta a las comunidades adyacentes a la mina Cerro Corona?

Efectivamente, cuando Gold Fields llegó al Perú y especialmente a Cajamarca, a la zona de Hualgayoc, como toda empresa seria, se tuvo que elaborar una línea de base social y económica. Hualgayoc es una zona que tiene una serie de falencias, necesidades y brechas. Por ejemplo, la educación es importante y en nuestra zona de influencia directa existían muy pocos colegios y niños que debían caminar hacia ellas por horas. Otro asunto relevante era que los profesores que enseñaban en estos colegios no tenían títulos universitarios. La desnutrición infantil era muy alta también, y a eso se sumaba la carencia de vías de comunicación, de redes de energía. La línea de base de Gold Fields es actualizada cada año. Elaboramos, pues, un plan de desarrollo tanto desde proyectos productivos en Hualgayoc, partiendo de la base de que la principal actividad económica es la ganadería y la agricultura; la producción de la leche era muy baja: el promedio era de dos litros diarios por cabeza de ganado. Tuvimos entonces que elaborar proyectos y hasta se creó una mesa de diálogo para el distrito. A mí me parece uno de los asuntos más importantes, bajo una óptica del trabajo multiactor: representantes de comunidades y caseríos, autoridades y la empresa. Esta es una de las pocas mesas de diálogo que han funcionado, a mi entender.

Gold Fields tiene la ventaja de su sensibilidad social —es sudafricana y empezó en una zona muy pobre de este país africano—. Cuando llegó a Hualgayoc, fue clara y honesta al confesar que su prioridad eran las personas. No era un discurso vacío.

Por eso entré a trabajar en Gold Fields también y migré desde el sector de productos masivos. No tenemos mayores conflictos sociales, no puedo decir que no tengamos ninguno, por supuesto que los hay, pero siempre hemos tratado que la comunidad nos sienta como una persona más.

El 100 por ciento de los ejecutivos de Gold Fields en Cerro Corona somos peruanos, y muchos somos cajamarquinos. Yo soy cajamarquino.  Eso nos ha ayudado a tener un… Para seguir leyendo esta entrevista que aparece en la edición N°88 de la revista Energiminas, puede hacer clic aquí.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)