En Caterpillar, el viaje hacia los camiones autónomos comenzó hace más de tres décadas

En Caterpillar, el viaje hacia los camiones autónomos comenzó hace más de tres décadas

La autonomía nació en Caterpillar en la lejana fecha de 1985, año en que la gigante de la maquinaria pesada mundial inició un programa de investigación sobre las potencialidades de esta tecnología. Ya para 1990 la compañía probaba dos camiones mineros CAT 773  totalmente autónomos en una cantera.

Eran tiempos distintos: un celular tenía el tamaño de un ladrillo, el iPhone era solo una idea loca y más desquiciada aún era la idea de un iWatch. Era la era del casete, del Supernintendo y de la buena música. Ya para ese entonces Caterpillar vislumbraba que el mundo se encaminaba, aunque de forma lenta y hasta prudente, hacia lo digital.

No fue hasta 1996 que Caterpillar exhibió sus camiones autónomos. Lo hizo en la importante feria minera MINExpo de ese año. Esto lo recuerda bien, y lo cuenta, Michael Murphy, jefe de Minería de Superficie y Tecnología de la empresa, en la que trabaja desde hace cuatro décadas. “Me he pasado la vida viendo hacia dónde se dirige la industria minera”, resume este ejecutivo ingeniero civil de formación. El relato de Murphy es parte de una serie comenzada por Caterpillar. Se llama Mining Webinars y es transmitida en vivo a través de sus redes sociales.

Pero volvamos al relato. Por alguna razón, luego de presentar sus avances en autonomía para minería, Caterpillar detuvo el programa. ¿El motivo? Los directivos de la empresa llegaron  a la conclusión de que la industria no estaba lista para adoptar este cambio. Caterpillar se adelantó a los tiempos. Sabía con certeza que llegaría el momento de la robotización de todos los procesos pero no cuándo.

Caterpillar entonces decidió ir más lento, al ritmo de la industria. Antes de armar el castillo, comenzó por construir los bloques.  A veces las revoluciones tecnológicas se logran con la paciencia del agua que horada la piedra. CAT inició el cambio, su cambio, con el desarrollo de tecnologías disruptivas, sí, pero no traumáticas: fueron los primeros en introducir el GPS para los trabajos de precisión en tierra y estuvieron a la vanguardia con la implantación de instrumentos para medir la “salud” del equipo. Posteriormente desarrollaron sistemas de supervisión a distancia y el famoso MineStar Health para mantener una elevada productividad de los equipos CAT. “Pusimos los bloques en su lugar, infiriendo que un día la industria estaría lista para la automatización”, dice Murphy. CAT también ha creado el MineStar Fleet, que supervisa no un equipo sino toda una flota en tiempo real.

¿Lo está ahora? La automatización de los equipos para minería avanza. Y también la electrificación. Hoy Caterpillar ofrece equipos autónomos (y eléctricos) tanto para minería a cielo abierto como para la subterránea. Todas estas tecnologías han probado su valor: han mejorado entre 15% y 25% la productividad en las faenas mineras. La minería autónoma, es un hecho, es más eficiente. Aunque advierte Murphy que todo parte de la base: “Si cuentas con una mina mala, la automatización la hará pero; pero si tienes una mina adecuada, la tecnología la mejorará”.

La automatización en CAT está lejos de concluir. Las investigaciones siguen su curso. Hoy se usan equipos CAT con capacidad de acarreo de 300 toneladas, que cargan y descargan a un ritmo de 60 km/h y sin operador a bordo.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)