«El Gobierno no tiene por qué ser el único ente autorizado para vacunar»: Augusto Baertl

«El Gobierno no tiene por qué ser el único ente autorizado para vacunar»: Augusto Baertl

Augusto Baertl, uno de los empresarios que más ha hecho por las empresas privadas en el Perú, la macroeconomía y la minería, ha publicado una columna en el diario Gestión y en ella explica que el Gobierno, por si no lo ha notado, “podría soportarse en la empresa privada y sociedad civil”. “El Gobierno no tiene por qué ser el único ente autorizado para vacunar, sino, más bien, facilitar la masiva vacunación de la manera más rápida, segura, eficaz y para todos”, escribió. Lo que pide Baertl ya se hace en el gobierno de izquierda de México, por ejemplo. El presidente Manuel López Obrador, para avanzar lo más rápido posible con la vacunación en su país, ha dejado que los privados gestionen también compras de vacunas para su personal. 

“El Gobierno podría soportarse en la empresa privada y sociedad civil. En la importación de la vacuna, en el desaduanaje, en la cadena de transporte, en la logística de distribución e inclusive en el mismo proceso de vacunación a través de una red de voluntarios, pero hasta ahora no se ve un norte claro respecto a dicha estrategia integral, ni cómo podemos cada uno de nosotros aportaren lograr el objetivo, que es alcanzar en el menor tiempo posible- la mayor cantidad de peruanos vacunados. Este proceso no debe de ser monopolizado por el Estado. Requiere del apoyo de todos”, escribió Baertl. Hasta el momento se sabe que el primer millón de vacunas proveniente de China llegará al Perú con el sustancial apoyo de los privados. Estos, con más experiencia exportando e importando todo el tiempo, han hecho las gestiones y los trámites para traer cuanto antes las vacunas. ¿Pero y si se les dejara también comprarlas por su cuenta?

Cada día mueren cientos de peruanos y “la única manera de evitar que mueran más compatriotas es vacunando a la mayor cantidad de personas posible, lo más rápido posible”, explica Baertl. Y líneas más adelante dice: “El Gobierno no tiene por qué ser el único ente autorizado para vacunar, sino, más bien, facilitar la masiva vacunación de la manera más rápida, segura, eficaz y para todos. Requerimos que sea factible que a los diferentes laboratorios que representen o reciban la autorización de los fabricantes de vacunas ya autorizadas en los diferentes países desarrollados se les permita de inmediato poder importar y ponerlas a disposición, tanto de las instituciones del sector público como del sector privado y de la sociedad civil”.

El papel del Estado, porque un rol debe jugar, en efecto, según la columna de Baertl, serían “protocolos, reglas claras y un seguimiento en tiempo real de los vacunados” para el “cumplimiento irrestricto de los procedimientos y con el fin de medir el número de vacunados por parte de organismos públicos como de los privados”. “El ciclo del programa de vacunación requiere de un planeamiento agudo y claro liderazgo. Este se cerrará cuando lleguen al país millones de vacunas y una gran masa de personas sean vacunadas, pero ello requiere de muchas etapas previas que podrían ser descentralizadas apoyándose en el sector privado”, dijo antes en un pasaje de su columna.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)