Por Jean Piere Fernández

En noviembre del 2012, el Congreso aprobó la creación del Senace (Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles).  Su nacimiento fue aprobado por 64 votos a favor, ninguno en contra y ocho abstenciones, y se la exoneró de una segunda votación  con con 47 votos a favor, 19 en contra y cinco abstenciones. Había consenso en cuanto a dar vida a una institución enteramente técnica que velara por la calidad de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA).

Era un mensaje al mundo y Perú gritaba a los cuatro vientos que  en nuestro país se toma en serio la protección del medio ambiente y al mismo tiempo le decía a los inversionistas que si los proyectos son bien concebidos, entonces saldrán a flote. El Senace hizo su aparición tras el caos originado por el conflicto del proyecto Conga, en Cajamarca, un asunto dominado por la desconfianza de la población en las empresas y en las autoridades gubernamentales.

Y el Senace es hoy esa institución que garantiza a todos los peruanos que los EIA son confiables. Fue vista primero por una gran parte de los empresarios como un escollo pero ahora es percibida como un canal eficaz para las inversiones. En esta entrevista, Patrick Wieland, el actual jefe de la entidad, nos da un balance de su gestión y adelanta los grandes desafíos que le esperan.

¿Qué tan avanzado está el proyecto de ventanilla única digital del Senace?

Es importante señalar que la ventanilla única de certificación ambiental ya existe y viene funcionando en paralelo con otras plataformas tecnológicas.

En el Senace venimos implementando una nueva plataforma digital que busca unificar todos los sistemas con los que trabajamos. Esta plataforma es una de nuestras prioridades para este año. Ya hemos implementando el módulo de gestión documentaria, que impulsará al Senace a convertirse en poco tiempo en una entidad «cero papel». La segunda etapa, que involucra la evaluación ambiental en línea y la interoperabilidad con otras entidades tiene un buen avance también; esperamos tener novedades en los próximos meses.

¿Qué EIA de proyectos mineros y energéticos evalúan actualmente?

Actualmente evaluamos 11 EIA-d y MEIA por un monto de US$3,323 millones. De ellos, ocho corresponden al sector minero, entre los que destacan las MEIA propuestas para Atacocha, Las Bambas, entre otros. En electricidad tenemos en evaluación la MEIA de la Central Térmica Ventanilla y en Hidrocarburos el EIA-d del Lote 58.

¿Qué avances podría revelar del proyecto de SMS? ¿Ya culminó, sigue adelante o se ha archivado? ¿Ya hicieron el plan piloto?

Promover la participación ciudadana es una tarea que nos tomamos con mucha responsabilidad y continuamente estamos buscando nuevas formas de llegar a la población. Uno de nuestros objetivos es reducir la brecha de género y la tecnología se convierte en un excelente aliado para conseguirlo. Por ello hemos implementado el proyecto piloto «Aló Senace», un servicio telefónico gratuito que permite brindar información y recibir interrogantes, comentarios y percepciones de la población sobre el estudio de impacto ambiental de un proyecto determinado. Creemos que las aplicaciones de tecnología en los mecanismos de participación ciudadana tienen alto potencial. Por el momento, el piloto requiere más pruebas, ajustes y financiamiento.

Se habla mucho de reducir los tiempos de obtención de permisos. ¿En verdad demora mucho acceder a ellos en el Perú o es un mito extendido por los gremios empresariales?

Efectivamente existe una amplia lista de permisos que todo titular de proyecto debe obtener para iniciar obras u operaciones. Sin embargo, el Estudio de Impacto Ambiental no es un permiso cualquiera y, por lo tanto, no puede ser tomado a la ligera. Antes del Senace su evaluación podría tomar de dos a tres años, y desde la creación del Senace nos esforzamos por cumplir el plazo de siete meses.

Trabajamos con miras a ser cada día más eficientes sin sacrificar la rigurosidad y calidad de la evaluación ni de los mecanismos de participación ciudadana. El reto es la coordinación interinstitucional y ya tenemos interesantes avances en ese sentido con IntegrAmbiente. Como se sabe, IntegrAmbiente es un procedimiento por el cual el titular de un proyecto puede solicitar la evaluación de su estudio de impacto ambiental y la obtención de hasta 14 títulos habilitantes. En el 2017 hemos aprobado dentro del plazo legal dos EIA-d de proyectos de hidrocarburos a través de IntegrAmbiente y actualmente tenemos uno en evaluación. Esto le ahorra al titular hasta dos años de trámite con distintas autoridades. Debido a ese esfuerzo conjunto del Ejecutivo por brindar un servicio más eficiente y ágil, esta iniciativa fue ganadora del Premio a las Buenas Prácticas en Gestión Pública 2017, otorgado por Ciudadanos al Día, en la categoría cooperación Público-Pública.

¿Este año comenzarán a ver los EIA semidetallados? ¿Es un gran reto para su división?

Sin duda será un gran reto sumar los estudios de impacto ambiental semidetallados a nuestras actividades de evaluación. Sin embargo, todavía no se nos ha transferido dicha responsabilidad en ningún sector.

En una entrevista dijo que el Senace estaba trabajando en una nueva estructura, nuevos contenidos y quizás también nuevos términos de referencia en los EIA. ¿Ya contamos con ello? De ser así, ¿cuáles son los puntos más resaltantes de esos cambios?

Consideramos muy importante seguir avanzando en encontrar soluciones al problema de los EIA «enciclopédicos». En el Senace buscamos lograr que los EIA que evaluamos tengan mayor consistencia técnica, que prioricen información relevante y den mayor énfasis y desarrollo técnico al análisis de impactos.

En ese sentido, estamos revisando, reordenando y repriorizando, según sea preciso, los distintos aspectos del EIA con miras a hacerlo más óptimo. Ya contamos con un diagnóstico realizado con la cooperación canadiense y estamos trabajando en propuestas de mejora que esperamos poder compartir en los próximos meses.

¿El presupuesto con el que cuenta el Senace y el capital humano es suficiente para garantizar que la revisión de los EIA será óptima?

En el Senace podemos garantizar una evaluación óptima gracias al esfuerzo que realizan nuestros 74 evaluadores. Sin embargo, con la transferencia de nuevos sectores lógicamente esperamos un incremento en la demanda por nuestros servicios y, por ende, en nuestros recursos para atenderla. Estamos trabajando con el Gobierno de manera creativa para mejorar nuestro financiamiento e incluso alcanzar la autosostenibilidad. La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado la importancia de asegurar la sostenibilidad financiera del Senace para mejorar la gestión ambiental del país.

El Senace era visto por una gran parte del empresario como un estorbo antes que como una ayuda. ¿Cree que esa percepción ha cambiado? ¿Por qué?

Estamos seguros de que esa percepción ha cambiado gracias al trabajo realizado en los últimos dos años y medio. La creación del Senace respondió a la necesidad de fortalecer la institucionalidad ambiental del país. De hecho, la OCDE no solo ha reconocido su creación como una buena práctica internacional, sino también recomienda «continuar con el proceso de fortalecimiento e implementación del Senace para que facilite una gestión ambiental eficiente e independiente». Además, con este modelo el Perú se alinea a la tendencia regional de contar con agencias independientes, como sucede en Chile o Colombia. Es importante recordar que el modelo de evaluación del Senace es técnico, no ideologizado, y ha permitido que los EIA-d se evalúen en tiempos menores que en el modelo anterior. Además, estamos continuamente impulsando medidas de optimización. Por ejemplo, el año pasado Indecopi nos reconoció por la eliminación de barreras burocráticas. Hoy podemos decir que la evaluación de impacto ambiental no constituye un estorbo para la inversión, sino un proceso que asegura la sostenibilidad de los proyectos en el país.

Ahora bien, ¿podría resumirme los logros más destacados del Senace en el 2017?

Uno de los principales logros obtenidos durante el 2017 ha sido evaluar el doble de expedientes que en todo el 2016. En especial destaco la evaluación dentro de los plazos de todos los EIA-d y MEIA que tuvimos a cargo. Además, seguimos impulsando la participación ciudadana efectiva a través de diferentes actividades (avanzada social, talleres, audiencias, articulación regional, videos educativos en lenguas indígenas). Solo en el 2017 hemos capacitado a más de 3,300 personas a nivel nacional sobre temas de evaluación ambiental. Asumimos dos subsectores más: Agricultura y Residuos Sólidos. La organización Ciudadanos al Día reconoció como buenas prácticas a IntegrAmbiente y a nuestra estrategia de participación ciudadana efectiva, algo que nos llena de orgullo pues es un logro importante para una institución joven.

¿Qué desafíos se han propuesto superar este año?

El 2018 se presenta con importantes retos. Entre ellos tenemos la implementación del ISO37001 ―Sistema de Gestión Antisoborno― y el lanzamiento oficial de la nueva plataforma informática que permitirá no solo realizar una evaluación 100{d52985f95925bcc0a4b40dbd151b3c376625b1a38f49dd51e6e080a6a064f566} en línea, sino también interoperar con otras entidades opinantes para eliminar los tiempos muertos. También estamos abocados a fortalecer el esquema matricial que ya hemos implementado con la aprobación del nuevo reglamento de organización y funciones y que permite una mejor organización de los equipos de evaluación. Además, seguiremos impulsando mejoras al EIA y la transferencia de funciones que continúa hasta el 2021.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)