El actual hombre fuerte de Southern Perú dejaría el cargo en diciembre

El actual hombre fuerte de Southern Perú dejaría el cargo en diciembre

Óscar González Rocha, el hombre más poderoso de la minera Southern Copper, dejaría el cargo a fines de este año, según revelaron fuentes vinculadas a la compañía. El ejecutivo quien estuvo al frente de la empresa siendo su presidente desde 1999 dejaría el cargo a  Fernando López Guerra Larrea, cercano al magnate minero Germán Larrea Mota-Velasco (Grupo México), el segundo hombre más rico de México, aunque aún se barajan otros nombres.

Oscar González Rocha es ingeniero civil graduado de la Universidad Nacional Autónoma de México.

González integrará un comité de nivel superior del Grupo México que evaluará la cartera de operaciones que tiene la empresa tanto en México, Perú y Estados Unidos. 

Actualmente Southern Perú es la empresa con el menor cash cost de producción para el cobre y con proyectos en cartera como Tía María y Michiquillay. Asimismo, cuenta con las minas Toquepala y Cuajone, así como la Refinería y Fundición de Ilo.  

En una entrevista reciente González Rocha indicó que el proyecto Michiquillay, por el que la empresa se comprometió a desembolsar cerca de US$400 millones en beneficio de las comunidades de la región y una regalía de 3% al Estado, se empezaría a construir dentro de un año, esto pese a que especialistas del sector indicaron que aún no se han concluido las exploraciones en el proyecto y que estos tomarían por lo menos un año.

«Los trabajos exploratorios en Michiquillay son necesarios puesto que la información actual que se dispone es de hace 40 años», indicó uno de los especialistas que prefirió guardar su nombre en reserva. 

Asimismo  Southern tampoco ha comenzado los trabajos para obtener el EIA del proyecto situado en Cajamarca, y en el sector se ha extendido el conocimiento que concluir y conseguir la aprobación del EIA tarda unos tres años… siendo optimistas. Y si a ello le sumamos los estudios para conquistar la licencia de construcción y en simultáneo, el “permiso social”, iniciar la construcción del proyecto demorará por lo menos tres años más.  

Oscar González Rocha es ingeniero civil graduado de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Autor: webmaster (mvegaplm@gmail.com)