Editorial | País adolescente

Editorial | País adolescente

El Perú es una amalgama que aún no encuentra un color uniforme y es probable que nunca lo halle. La diversidad, nuestro potencial, también puede ser parte de nuestra tragedia si no se plantean no solo expectativas comunes, sino que estas se cumplan. Las recientes elecciones han demostrado que los peruanos no tenemos ejes comunes en cuanto a expectativas políticas, ni económicas. Los conceptos de desarrollo, modernidad, bienestar, etc., no solo no son uniformes, sino que además no han calado hondo por no estar acompañados de dos aspectos claves: un discurso lo suficientemente creíble sobre hacia dónde vamos y, sobre todo, que esa promesa gradualmente se experimente con los sentidos y, en general, se sienta. 

Cumplidos los 200 años el país ingresará a una etapa de polarización que podría ser parte de un proceso para hallar una identidad económica y política que nos sirva de guía para los próximos 30 años. La oportunidad es que el debate, sobre hacia dónde vamos, tendrá la participación de todos los peruanos, que hoy tienen más elementos de comunicación para hacerse notar, y proyectar una opinión desde zonas del territorio que han permanecido silenciosas, y acaso silenciadas, en toda la historia nacional. 

Sin embargo, así como esta es una oportunidad, también se corre el riesgo de que planteamientos económicos extremos, que no han dado resultado en ninguna parte del mundo, se asienten y crezcan cual bola de nieve. Puede seguir leyendo gratuitamente la editorial visitando nuestra edición digital y haciendo clic aquí.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)