Documento “Gobernanza del agua en el Perú” estará listo en mayo: Minam

Hace unos días, Gabriel Quijandría, viceministro de Desarrollo Estratégico de los Recursos Naturales del Minam (Ministerio del Ambiente), participó en la 13.° Reunión de la Iniciativa de Gobernanza del Agua, realizada en la ciudad de París, Francia. Allí se presentó el documento preliminar “Gobernanza del agua en el Perú”, orientado al fortalecimiento de la gobernanza del agua de forma multisectorial, la mejora del marco regulatorio y el desarrollo de instrumentos económicos para lograr la seguridad hídrica del Perú.

La iniciativa Gobernanza del Agua es un espacio dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la cual múltiples actores a nivel internacional de los sectores público, privado, la sociedad civil y la academia intercambian experiencias sobre la formulación e implementación de políticas públicas, así como las buenas prácticas relacionadas a la gobernanza del agua.

Bajo esos lineamientos, el país impulsa el “Diálogo de Políticas sobre Gobernanza del Agua en el Perú”, cuyas actividades incluyen la elaboración de un informe país con un diagnóstico detallado –basado en evidencias– acerca de la situación y los desafíos clave en la gestión del agua en el territorio.

El documento fue elaborado por un equipo técnico de la OCDE a partir de un proceso participativo impulsado por el Ministerio del Ambiente (MINAM), en conjunto con la Autoridad Nacional del Agua (ANA), órgano adscrito al Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), y otros actores vinculantes.

El documento preliminar “Gobernanza del agua en el Perú” analiza de forma pormenorizada los riesgos asociados a la gestión de los recursos hídricos en el país: 1) escasez de agua, 2) inundaciones, 3) inadecuada calidad del agua, 4) riesgo de reducir la resiliencia de los sistemas de agua dulce y 5) acceso a agua potable y saneamiento.

Uno de los principales hallazgos del estudio es la necesidad de contar con una mirada multisectorial del agua, entendiéndose que su gestión forma parte de un proceso donde participan distintos actores. “Más allá de quién sea el responsable de la administración del agua, el país requiere contar con una mirada transversal del recurso y reconocer que este es un elemento fundamental para el consumo humano, los procesos productivos, la generación energética y la sostenibilidad ambiental del Perú”, indica Quijandría.

El informe reconoce que se debe promover el diálogo multisectorial en la gobernanza del agua y que la gestión adecuada de los ecosistemas (en términos de infraestructura) forman parte del proceso de asegurar suficiente cantidad y calidad de agua en el largo plazo.

El documento “Gobernanza del agua en el Perú” también reconoce los esfuerzos generados a partir de la creación de la Ley de Recursos Hídricos en el año 2008; no obstante precisa que en Perú existe un sistema muy complejo de relacionamiento entre los tomadores de decisión vinculados al manejo del agua, como la Autoridad Nacional del Agua (ANA), las Autoridades Administrativas y Locales del Agua (AAA), Ministerio de Agricultura y Riego; Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento; Ministerio de Salud, SUNASS, OTASS, entre otros.

De acuerdo con Quijandría, en el tema del agua también existe un sistema muy complejo y amplio donde se incluyen los comités de gestión de cuencas y las juntas de regantes. Por esa razón, el documento reconoce que es necesario mejorar la articulación y el involucramiento entre los actores mencionados, a fin de asegurar su participación real en los procesos de planificación respecto al recurso hídrico.

Dada la poca disponibilidad del agua existente en diferentes zonas del Perú (sobre todo en la cuenca del Pacífico), el documento aborda la necesidad de generar los instrumentos económicos pertinentes para sincerar las tarifas o el cobro por el agua que realmente reflejen la escasez y la situación real del recurso hídrico en distintas localidades.

El documento además advierte que es fundamental considerar la problemática de los fenómenos naturales, el retroceso de los glaciares, los ecosistemas degradados a fin de contar con una adecuada capacidad de planificación para que el Perú pueda responder de acuerdo a distintos escenarios donde inherentemente existe incertidumbre frente al cambio climático. “El reto allí es generar información de calidad que sirva para mejorar la administración del agua en cada zona del país”, afirma Quijandría.

El documento “Gobernanza del agua en el Perú” estará listo el próximo mayo y su finalidad será servir como insumo para involucrar a todos los actores mencionados en el estudio en el proceso de trabajar para garantizar la seguridad hídrica del Perú en un contexto de adaptación al cambio climático, crecimiento económico y desarrollo sostenible.

Antártida

Un equipo científico del Instituto Nacional de Investigación y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), órgano adscrito al Ministerio del Ambiente, se encuentra en la Antártida, como parte de la expedición ANTAR XXVII, que tiene como objetivo realizar investigaciones relacionadas a la dinámica glaciar, contaminación de ecosistemas y especies biológicas marinas y terrestres a fin de proponer la aplicación de los resultados en la sostenibilidad ambiental y desarrollo social.

La iniciativa denominada “Aporte social, económico y ambiental en la conservación y pérdida de la biodiversidad marina por el retroceso glaciar en la península Antártica” fue el proyecto ganador de Inaigem en la convocatoria nacional a finales del 2018 “Subproyectos de Investigación aplicada y desarrollo tecnológico”, promovida por el Fondo Nacional de Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (Fondecyt) con fondos del Banco Mundial.

El proyecto es liderado y monitoreado por la presidenta ejecutiva del Inaigem, Gisella Orjeda, quien manifestó que el objetivo de este proyecto es conocer el impacto social, económico y ambiental del retroceso glaciar en la biodiversidad para proponer medidas que conlleven a la sostenibilidad ambiental y desarrollo social en la Cordillera Blanca. Es decir, los resultados del proyecto impactarán en políticas públicas en beneficio de los ciudadanos de nuestro país que viven en las montañas.

Las investigaciones serán desarrolladas por dos equipos: uno de ellos estará en el crucero abordo del BAP Carrasco (buque de investigación científica de la Marina de Guerra del Perú) en inmediaciones de la Isla Rey Jorge (península Antártica) donde se desarrollan estudios de fitoplancton, clorofila y sedimentos marinos, relacionados a la dinámica glaciar; y el segundo permanece en la Base científica peruana Macchu Picchu, ubicada en la ensenada Mckellar (Isla Rey Jorge) donde desarrollan estudios de biodiversidad marina y terrestre, así como fotogrametría terrestre en zonas glaciares.

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)