Cambio de denominación social: Graña y Montero es ahora Aenza

Cambio de denominación social: Graña y Montero es ahora Aenza

Hoy la junta general de accionistas de Graña y Montero S.A.A. aprobó, entre otros asuntos, la modificación de denominación social de la compañía por Aenza S.A.A.

“Después de casi cuatro años que junto al Directorio de Aenza iniciamos una importante transformación en medio de una profunda crisis, en la que asumimos un compromiso con la verdad, transparencia e integridad, podemos decir que el camino ha sido largo y con decisiones difíciles y complejas, pero hoy tenemos una mirada optimista hacia el futuro junto con los miles de trabajadores que queremos hacer las cosas bien”, dice un comunicado de la empresa enviado a la Superintendencia del Mercado de Valores. 

Aenza es una corporación regional, integrada y especializada en servicios de ingeniería y construcción, infraestructura y energía y en gestión inmobiliaria. “El propósito de Aenza es transformar realidades y condiciones de vida, promoviendo el desarrollo responsable y facilitando el bienestar ciudadano, en permanente compromiso con la sociedad”, se lee en el Hecho de Importancia. 

Añaden que son “una corporación regional con cimientos sólidos, regida por los más altos estándares de gobierno corporativo, que promueve el comportamiento ético en la organización y entorno de negocios”. 

Graña y Montero (ahora Aenza), en febrero de este año,  pidió perdón a todos los peruanos por los daños causados, las malas decisiones o los actos ilícitos de ejecutivos que, según la empresa, ya no están en la organización y decidió cambiar su identidad. 

“No queremos quedarnos callados, menos olvidar todo lo que pasó (…). Nosotros seguimos aquí porque queremos reivindicarnos con el país. Estamos comprometidos con el Perú y estamos colaborando con la justicia, con total transparencia, en todo lo que se necesite, para que se pague lo que se tenga que pagar. Desde ahora, ya no somos Graña y Montero. Ese nombre ya no nos representa”, relata el spot difundido en aquel mes.

“Hemos hecho cambios profundos en la organización, vendimos activos importantes para cumplir con nuestros compromisos e implementamos nuevas políticas de gobierno corporativo que aseguren que lo que pasó jamás vuelva a suceder”, remarcó Augusto Baertl, en ese entonces, presidente del directorio de la compañía.

En setiembre de 2016, las acciones comunes de Graña y Montero cotizaban al alza, muy cerca de los S/5.9. Al cierre del 2019, habían caído hasta los S/1.7 por acción. 

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)