LA TECNOLOGÍA SEGÚN ANTAMINA

LA TECNOLOGÍA SEGÚN ANTAMINA

Por Jean Piere Fernández

No es para nadie una sorpresa que Compañía de Minas Antamina, la actual mayor productora de zinc del país, utilice drones para supervisar los trabajos en su operación en la región Áncash, a más de 4,000 msnm. Unos seis drones supervisan los movimientos de 120 camiones mineros y están alertas al aumento del tránsito y el posible embotellamiento, lo que implica una merma en la producción. Los gerentes de la compañía, desde cualquier parte del mundo, y con conexiones a Internet, pueden ver en tiempo real lo que sucede en la operación. Sin embargo, esta tecnología no es lo importante sino la estrategia de la empresa y su concatenación con las nuevas tecnologías. En otras palabras, como dice Rafael Estrada, gerente de Tecnología, Información y Telecomunicaciones de Antamina, lo vital es conocer si los avances agregan valor a la empresa. No toda nueva tecnología es buena para una empresa minera de las dimensiones de Antamina.

¿Cómo está cambiando la tecnología a Compañía Minera Antamina?

La tecnología nos ayuda a tener operaciones productivas, eficientes y más seguras para todos nuestros trabajadores.

¿Qué tan automatizados son los procesos en Antamina?

Por la época en que fue implementada nuestra planta, nuestra operación ya venía con un buen nivel de automatización. A manera de ejemplo, en nuestra planta concentradora tenemos un nivel de automatización muy avanzado. Cuenta con alrededor de 700 lazos de control, lo que permite que el operador, desde la sala de control, tenga una visión completa de la mina y al mismo tiempo pueda coordinar con los operadores de las diferentes etapas del proceso y tomar acciones desde las computadoras con las que gestionamos todo Antamina.

¿Es una ambición de Antamina aumentar la automatización en sus procesos?

Uno de los puntos importantes es que para una operación a gran escala como lo es Antamina siempre hay espacios para hacer mejor las cosas, para ser más eficientes. Lo que hacemos es tomar ideas y sugerencias de los propios trabajadores, quienes son los que mejor conocen los procesos.  Buscamos siempre implementar las mejoras en los sistemas de control existentes.  Y por supuesto, automatizar los procesos siempre y cuando mejoren la eficiencia productiva.

¿Cómo es que ha mejorado la seguridad laboral con la digitalización en Antamina?

En el caso de la seguridad de las personas, o la seguridad industrial, gracias al esfuerzo de todos los trabajadores, a lo largo de los años nuestros índices de seguridad han venido  mejorando sostenida y sustancialmente. Hoy tenemos un índice de frecuencia de accidentes registrables menor a dos. Pero como decimos en la compañía: nunca debemos descuidarlo. La seguridad es un esfuerzo constante, de todos los días.

La tecnología nos ayuda diariamente con el uso de diversos softwares que nos permiten hacer el registro de riesgos, de inspecciones, para identificar zonas que requieren urgente atención para de inmediato tomar cartas en el asunto y comunicar a toda la organización.

Usamos softwares que nos ayudan a brindar charlas de seguridad industrial a través de plataformas en teleeducación.

¿Más que el cambio digital, es mayor reto el cambio cultural? ¿Hay temor en los trabajadores frente al cambio tecnológico?

Desde mi punto de vista, no. Creo que hay, sí, mucha curiosidad e interés por saber cómo la tecnología cambiará la forma en que hoy hacemos las cosas. Reconocemos en Antamina que la comunicación es importante y por eso generamos los espacios para dar a conocer e involucrarnos en el proceso, y creo que está dando buenos frutos.

Por la época en que fue implementada nuestra planta, nuestra operación ya venía con un buen nivel de automatización

Sin embargo, las futuras operaciones mineras necesitarán otro tipo de perfil profesional.

Depende de cómo ha nacido la operación. En una operación greenfield es más fácil adoptar nueva tecnología. En nuestro caso, una operación brownfield, las mejoras se han ido dando de la mano de las personas. En muchos casos, por iniciativa de ellos mismos y progresivamente.

¿Por qué la tecnología para minería debería ser hecha por mineros?

Antamina comparte ese punto de vista. En nuestra compañía ejecutamos los proyectos de la mano con los usuarios para estar siempre en sus zapatos y dado que ellos son quienes tienen la experiencia y experimentan los problemas en los procesos. En el área de tecnología de Antamina, que yo dirijo, no imponemos los cambios ni la tecnología. Construimos todo en conjunto. Somos el modelo IKEA de la minería: las cosas se construyen en conjunto.

¿Este podría ser uno de los errores de la minería en general: imponer antes que llegar a consensos?

No sé si sea un problema de la industria y de otras compañías, pero creo que es un enfoque absolutamente válido el de hacer las cosas en conjunto. De temas tan sencillos como el desarrollo de un aplicativo móvil, hasta la evaluación de una solución de manejo de flota. Todo esto siempre se hace de la mano con nuestros usuarios.

¿Conforme aumenta la automatización aumentan también los riesgos de un ciberataque?

Por supuesto, nosotros en Antamina nos encontramos en proceso para certificación de ISO 27001, que es el estándar de seguridad en la información. También desde hace varios años nos encontramos implementando otros modelos de ciberseguridad, siempre de la mano con el cambio cultural, la educación y el entrenamiento para los trabajadores.

¿Por qué la minería necesita un roadmap en cuanto a tecnologías?

Creo que muchos hoy escuchamos diferentes términos que están de modo: big data, IIoT, analytics, revolución industrial 4.0, machine learning… Sin embargo, lo difícil es identificar qué es lo que realmente agregará valor a nuestra propia compañía. La propuesta de desarrollar un roadmap es la de hacer un ejercicio en donde evaluemos los temas fundamentales, las prioridades concretas de cada compañía en un momento particular, y desde allí, fijado el punto de partida, mirar hacia el futuro e identificar cómo la tecnología puede ayudarnos a completar esa visión. Este es un ejercicio individual que cada compañía debe afrontar.

Antamina ha pasado de ser un gran explotador de cobre a uno de zinc. ¿Ha influido la tecnología en ese cambio para aprovechar desde mucho antes la subida en modo cohete del precio del zinc?

Nosotros creemos que una operación minera de gran escala es imposible de operarse sin tecnología. Esta nos acompaña en prácticamente todos los procesos productivos, desde el modelado de mina y el desarrollo de los planes de corto, mediano y largo plazo, pasando por los trabajos de exploración, voladura, explotación, carguío y acarreo, chancado, molienda, flotación, transporte  embarque. No existe un proceso en el que la tecnología no nos dé una mano.

En otras palabras, ¿ninguna decisión que se toma en Antamina es impulsiva?

Por supuesto, la minería a gran escala está acostumbrada a tomar decisiones basadas en data.

¿La tendencia es sacar a la gente de las minas y alejarla de las máquinas?

Definitivamente no. La tendencia es tener operaciones más eficientes, en donde la participación de los trabajadores es fundamental. El futuro se construye en conjunto.

¿Vamos a contar con operaciones mineras totalmente automatizadas?

No lo sé. Depende de la visión de cada empresa. En Antamina tenemos un relacionamiento en equilibrio con la fuerza laboral, con los trabajadores y la tecnología que con la que contamos. Nuestro yacimiento tiene para muchos años más, y creemos que nos encontramos en el punto adecuado para seguir aspirando a una larga vida en mina.

Rio Tinto ya usa camiones de acarreo autónomos en una operación en Australia. ¿Antamina estudia al menos esa posibilidad?

Debemos considerar que hay condiciones muy diferentes. La operación de Rio Tinto en la que se han hecho las pruebas es una de hierro, es Pilbara, situada a 700 u 800 km del poblado más cercano; es un lugar muy aislado al que los trabajadores, no todos, pero la mayoría, se rehúsa a ir. Son pues condiciones diferentes, contextos distintos, negocios disímiles. Antamina es una operación en la zona norte de los Andes peruanos, de 4,200 a 4,800 msnm. Tenemos todos los climas en algún momento del año, desde un verano muy cálido hasta nieve.

Se habla de «cuatro olas» en el campo de la tecnología y la industria minera: conectividad, inteligencia artificial, big data y automatización. ¿Antamina surfeará esas olas?

El punto es que la innovación tecnológica ocurrirá con o sin nosotros. En efecto, son decisiones que hay que tomar pero sin perder de vista la seguridad de las personas, la seguridad de los datos, de las instalaciones y no olvidar en el camino los objetivos fundamentales de la compañía: la eficiencia, la productividad, el relacionamiento comunitario y el respeto al medio ambiente.

¿Si la tecnología no agrega valor, entonces no es útil?

Hay tecnología que suena fantástica, pero sucede que no agrega valor a la compañía en el momento actual. Son parte de las decisiones que debemos tomar.

¿Qué tecnología planea implementar Antamina en el corto plazo?

Ahora estamos evaluando instalar sensores que contabilicen y analicen los parpadeos de los conductores de camiones mineros, así como la calidad de su descanso, en los mismos camiones mineros. Estamos en conversaciones con algunas empresas y tomaremos la decisión antes de fin de año.

 

Autor: Jean Pierre Fernandez (jpfernandez@prensagrupo.com)