Antamina, a plena velocidad

Antamina, a plena velocidad

La minera asentada en la región de Áncash recupera su ritmo de producción, y espera mantenerse en ese nivel el resto del año. Este artículo aparece en el Nº80 de la revista Energiminas.

La operación Antamina estuvo 43 días suspendida y su impacto en la producción de cobre es notorio. Uno de los accionistas de la empresa, la canadiense Teck Resources, reveló que todas sus minas están operando a máxima velocidad, y eso incluye Antamina. Don Lindsay, CEO de Teck, añadió que  esperan que el ritmo se mantenga durante toda la segunda mitad del año, aunque también tienen presente, como la mayoría en la industria, la posibilidad de un rebrote y medidas más severas del Gobierno peruano. Antamina se ha tomado su tiempo y adoptado diversas medidas para mantener a raya, lo máximo posible, los contagios de coronavirus. 

En el segundo trimestre, Teck invirtió US$ 260 millones en procedimientos y programas relacionados con el covid-19. Este es un monto antes de impuestos. Refiere la empresa que US$ 133 millones están vinculados con la suspensión temporal de la construcción en su proyecto de cobre Quebrada Blanca Fase 2 y US$ 18 millones, con el cierre temporal y las donaciones de fondos de Antamina para la lucha contra la pandemia en sus zonas de influencia.

Antamina ha sido una de las mineras más afectadas por el coronavirus en el Perú, por diversos motivos, llegó a tener más de 200 contagiados en su operación, entre personal directo y contratistas, y esto obligó a los ejecutivos de la empresa a tomar la decisión de suspender sus actividades de producción por al menos dos semanas y adecuar y reforzar sus protocolos de bioseguridad, ocuparse de los enfermos y partir desde cero. Antamina, no obstante, sigue siendo la minera con la mejor reputación en el Perú según el estudio Merco Talento 2020.

Sin embargo, la empresa ha hecho esfuerzos económicos por contribuir con las localidades adyacentes a la operación. Entre los diversos programas para aliviar la depresión económica y apoyar las labores de salud en la región de Áncash, la empresa ha repartido canastas con víveres de primera necesidad, contratado servicio profesional de salud para que recorra pueblos de la región e instalado una planta de oxígeno para pacientes covid-19.

Hoy que ha retornado cierta calma a la empresa, la preocupación que asoma, según Silvio Brigneti, gerente general de Antamina (y quién será reemplazado en el cargo por Víctor Gobitz desde setiembre), es la inmediata reactivación económica local, que en Antamina implica la reanimación del dinamismo en Áncash.

“La decisión de suspender las operaciones impactaron no solo a los trabajadores, sino a las familias y las comunidades cerca a la mina. Había mucha preocupación, pero teníamos que darnos el tiempo para operar de una manera segura”, contó Silvio Brigneti en una conferencia virtual  organizada por la Cámara de Comercio Canadá-Perú. “La principal preocupación de la empresa es la reactivación económica, tanto de la mina como de la comunidad”. Antamina, una de las principales productoras de cobre y zinc del Perú. Antamina cuenta con casi 2.800 empleados, y más del 45% de su personal directo vive o ha nacido en Áncash. Con todo, el futuro de Antamina es prometedor. En la operación, resaltó Brigneti, “hay mineral para 100 años” y “en algún momento Antamina pasará de tajo abierto a mina subterránea, socavón, pero para esto faltan muchos años”.

Pero el covid-19 ha sido perjudicial para todas las empresas en el Perú. Aunque Antamina, a través de Enrique Alania, su gerente de Logística, confirmó que mantendrá sus niveles de compra en la región, como una forma de contribuir con el dinamismo económico local, también admitió que algunos proyectos de la empresa serán postergados. 

En la compañía, la digitalización ha tenido su cuota de relevancia. Personal de Antamina trabaja desde casa, supervisa la inmensa operación desde la comodidad de sus hogares. La organización ha logrado que ingenieros de campo puedan trabajar desde casa, supervisando la gestión de procesos de despacho de operaciones en mina y administrar toda la flota de vehículos pesados para carguío y acarreo, así como equipos auxiliares. Todos ellos ubicados a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar y 400 Km de distancia. 

Para Rafael Estrada Hora, gerente de Sistemas, Telecomunicaciones y Control de Procesos, de la empresa, “desde años previos, como parte de una estrategia integral de innovación en Antamina, se han configurado alternativas de trabajo remoto que potencian actualmente todos los procesos productivos de la empresa. Sin embargo, es la primera vez que se implementan soluciones integrales para operar desde casa”. Con todo, la principal preocupación, se desprende de las declaraciones de Don Lindsay y de la cantidad relativa al asunto, según la presentación de Teck frente a los inversionistas, es el proyecto Quebrada Blanca Fase 2, en Chile, y cuyos costos han aumentado considerablemente: “Hemos elaborado protocolos, al igual que se ha hecho con las autoridades de salud en otras partes de Chile; entonces, si todo va de acuerdo con el plan, sí, estaríamos en su punto máximo en octubre”. Quebrada Blanca Fase 2, uno de los proyectos de cobre más ambiciosos de Sudamérica, iniciará su producción comercial a fines de 2022, meses después de Quellaveco.

Autor: Energiminas (info@prensagrupo.com)